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Carral

Tatiana Narlian expande su dulce mundo de tartas y trampantojos a Carral: "El apoyo de mi familia me empuja a crecer"

Esta maestra repostera, que huyó con sus hijas de la guerra de Ucrania y fundó en Curtis la pastelería El Mundo, inaugura ahora un pequeño despacho en Carral: "Sigo con miedo, pero sin riesgo tampoco hay champán", bromea parafraseando un dicho de su país

Tatiana Narlian posa con una bandeja de trampantojos en el nuevo despacho de la pastelería El Mundo en Carral.

Tatiana Narlian posa con una bandeja de trampantojos en el nuevo despacho de la pastelería El Mundo en Carral. / LOC

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Emprender es difícil, exige coraje, y más para alguien como Tatiana Narlian, obligada a abandonar su país prácticamente con lo puesto, dejar atrás un negocio de repostería que "funcionaba como una máquina" y abrirse camino desde cero y con dos niñas en un país extraño que ahora, cinco años después, ha convertido en su hogar. Esta maestra pastelera de Ucrania ha conquistado los paladares de los vecinos de Curtis con los trampantojos, tartas y pastas que elabora artesanalmente en El Mundo, el pequeño despacho obrador que abrió en la calle Avenida Emilio Martínez Sánchez, y ahora prueba suerte en Carral, en un local de la Rúa Pinguela.

Otro mundo. Otro comienzo. "Es una esquinita chiquitita en la que he metido todo mi amor y cariño", explica esta pastelera, que no oculta sus nervios ante este nuevo salto. Hay vértigo, admite, pero también emoción en el inicio de esta nueva aventura con la que pretende echar raíces y expandir su universo de alta repostería. "Sigo con miedo, pero sin riesgo tampoco hay champán", bromea parafraseando un refrán de su país de origen.

Esta joven ucraniana de poco más de 30 años conoció a su marido, Manuel Cernadas, tiempo después de establecerse en Galicia y se deshace en halagos hacia sus suegros y cuñadas, que le brindan un apoyo "crucial". "Sin ellos no podría, el apoyo de mi familia me empuja a crecer", reconoce esta repostera, muy agradecida por la acogida y la confianza que le brindaron los vecinos de Curtis. "Cada pedido fue mucho más que trabajo, fue una muestra de confianza en mí. Me han dejado formar parte de sus cumpleaños, bodas, bautizos, comuniones...", agradece.

Tatiana ha visto recompensados sus desvelos con pedidos que no paran de crecer gracias al impulso del boca a boca. "Veo que la gente quiere mi producto y eso me anima a seguir creciendo. Este año tenemos muchísimos encargos para bodas, la próxima es por los cincuenta años de un matrimonio, ¡más monos!", cuenta esta pastelera, desbordada por el éxito de sus trampantojos elaborados con fruta natural y bajos en azúcar y grasas: "Ahora estamos a tope con ellos", cuenta esta repostera, que siente debilidad por las tartas de fantasía diseñada por encargo para los más pequeños: "Su sonrisa es mi propina".

El nuevo Mundo de Tatiana puede verse desde la avenida principal de Carral y tiene la ventaja de situarse a medio camino entre A Coruña y Santiago y prácticamente a pie de la N-550, una carretera muy transitada. Estos fueron dos de los motivos que le hicieron decantarse por este local que abrió hace unos días en período de pruebas. "Para mí ahora es muy importante escuchar a la gente, saber lo que quiere e intentar adaptarme pero sin renunciar a la calidad,", explica esta pastelera, consiente de que los precios de la repostería de autor no son aptos para todos los bolsillos.

"Yo creo que hay que ir despacito y con muy buena letra", defiende. Ella se mantiene fiel a su filosofía de hacer de cada tarta una pequeña victoria: "Espero que mi historia sirva para que mis hijas entiendan que aunque un día la cambie de repente siempre es posible volver a empezar".

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