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Lucas Lehmann, hotelero afectado por el corte de agua en Oza Cesuras: "He metido 2.000 euros de mi bolsillo para no cancelar una boda"

Tras cuatro días de cortes en la red municipal, el servicio ha regresado a los grifos «marrón y con olor a purín», obligando a cientos de vecinos y empresarios de la localidad a "buscarse la vida" y asumir importantes pérdidas económicas ante la falta de plazos para restablecer el suministro por parte del Ayuntamiento

Lucas Lehmann con el camión cisterna que contrató para poder celebrar una boda en su alojamiento.

Lucas Lehmann con el camión cisterna que contrató para poder celebrar una boda en su alojamiento. / CASTELEIRO

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Oza Cesuras

Una avería en la captación de Cesuras, unida a la caída de las reservas en los ríos y la escasez de lluvias en la comarca brigantina, ha puesto en jaque la red de abastecimiento y ha dejado sin agua potable a numerosos núcleos de población de Oza Cesuras desde el pasado jueves. La situación ha repercutido directamente en el día a día de cientos de vecinos y ha obligado a muchos de ellos a buscar soluciones por su cuenta. Es el caso de Lucas Lehmann, gerente del alojamiento rural Casa Grande do Soxal, que tuvo que contratar un camión cisterna de 25.000 litros para poder celebrar el sábado una boda en el pazo.

«Puse más de 2.000 euros de mi bolsillo para no cancelar la celebración porque la única solución que me dieron desde el Ayuntamiento fue tener paciencia, pero no podía arriesgarme», asegura Lucas Lehmann. Dos días después del evento, continúa afrontando los gastos ocasionados por los problemas con el agua y sostiene que ya ha desembolsado otros 2.500 euros en servicios de fontanería y lavandería para poder acoger a los 30 huéspedes que espera este martes en el alojamiento.

Aunque la empresa concesionaria restableció el servicio el domingo por la noche, muchos vecinos se encontraron este lunes por la mañana con un agua «marrón y con un intenso olor a purín». Por este motivo, remitieron una solicitud al Concello y a la Consellería de Sanidade en la que reclaman explicaciones sobre su estado y exigen medidas «urgentes» para garantizar un suministro seguro.

Vista del agua en un lavabo del alojamiento de Lucas Lehmann.

Vista del agua en un lavabo del alojamiento de Lucas Lehmann. / CASTELEIRO

«Hemos visto pasar tractores con cisternas agrícolas por la zona del Campo da Festa y del monte de Seixas, presuntamente destinados al transporte de agua para el abastecimiento», señalan los vecinos en su escrito. En él solicitan información sobre el servicio para conocer «el estado actual de la calidad y la seguridad del agua suministrada». Una demanda a la que se ha sumado este lunes el BNG de la localidad.

¿Pago yo por un problema que no es de mi negocio y que estamos sufriendo todos los vecinos?

El gerente de Casa Grande do Soxal afirma que la presión del agua empezó a disminuir el jueves a última hora, hasta que el viernes por la mañana se quedaron «tirados» en plena limpieza de las instalaciones. «Enseguida contraté a una empresa de Santiago, pero no entiendo que yo encuentre un camión y el Ayuntamiento no», lamenta Lucas Lehmann, que se plantea contratar otra cisterna para poder atender a los huéspedes. «Pero ¿qué hago? ¿Pago yo por un problema que no es de mi negocio y que estamos sufriendo todos los vecinos?», se pregunta el hotelero, que critica la gestión de las autoridades.

El Concello emitió un comunicado en la tarde de este lunes en el que reconoció que, hasta que el servicio no se reponga por completo, «os valores de cor e turbidez da auga poderán ser superiores aos habituais». Por este motivo, recomienda no emplear el agua para consumo humano hasta nuevo aviso. El Ayuntamiento también pide disculpas por las molestias ocasionadas, aunque no precisa cuándo quedará completamente restablecida la red.

Vista de un fregadero de las instalaciones hoteleras.

Vista de un fregadero de las instalaciones hoteleras. / CASTELEIRO

Sanidade, por su parte, ha indicado a este medio que la situación está siendo evaluada por la Inspección Farmacéutica de Saúde Pública del Departamento Territorial de la Consellería de Sanidade da Coruña. En caso de considerarlo necesario, se recogerán muestras de agua de consumo humano para analizar su calidad y determinar el alcance de la incidencia. La Consellería añade que, dentro del ámbito de sus competencias, adoptará las medidas «necesarias» en función de los resultados. Por el momento, sin plazos a la vista, los negocios y vecinos de Oza Cesuras se verán obligados a seguir buscando soluciones por su cuenta.

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