El nuevo relato de un baluarte del franquismo
Todas las memorias del pazo de Meirás: novela en piedra de Pardo Bazán, símbolo del "expolio" y el poder franquista e "hito de la memoria democrática"
El Gobierno repasa en su resolución la convulsa historia de As Torres, que pasó de ser un "lugar de creación literaria y reflexión intelectual" a un baluarte de la dictadura
El relato como lugar de memoria deberá incluir los abusos en su apropiación y las dificultades de la democracia "para afrontar la herencia" del régimen
El inmueble atesora otras historias menos conocidas como escenario de luchas agrarias y conspiraciones contra la República

FOTOGRAMA DEL VIDEO DE LA DIPUTACION PROVINCIAL DE A CORUÑA SOBRE LA ENTREGA DEL PAZO DE MEIRAS AL DICTADOR FRANCISCO FRANCO (1I) / CGAI
"Meirás ha dejado de ser únicamente un símbolo de la apropiación y del poder franquista para convertirse también en un referente de la defensa de los valores democráticos y de la construcción de la memoria colectiva basada en la verdad, la justicia, la reparación y la preservación del patrimonio común. Su trayectoria histórica permite comprender, en un único espacio, procesos relacionados con la creación cultural, la construcción y destrucción de la democracia, la represión dictatorial, las pervivencias del franquismo y la recuperación democrática del patrimonio público".
Con esta reflexión final, el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática declara de forma definitiva el pazo de Meirás lugar de memoria democrática. El departamento estatal defiende que la convulsa historia de As Torres diseñadas como Emilia Pardo Bazán, su novela en piedra de inspiración neomedieval, convierten este espacio en un "lugar esencial para la memoria democrática".
De la novela en piedra de Pardo Bazán a "símbolo del expolio de la dictadura"

Emilia Pardo Bazán, en la torre de la Quimera del pazo de Meirás. / RAG
As Torres de Meirás fueron diseñadas por Emilia Pardo Bazán y su madre, Amalia de la Rúa, sobre su antigua propiedad familiar. Esta residencia de inspiración neomedieval fue en tiempos de la condesa un «lugar de creación literaria, reflexión intelectual y representación pública» . Fue el espacio en el que escribió parte de su obra y en el que recibió a destacadas personalidades de la vída política y cultural de su tiempo. Con el estallido de la guerra civil, este centro de creación literaria se convirtió en objeto de «rapiña» y «expolio» por parte de una élite gallega deseosa de medrar al calor de la dictadura. En su resolución, el Gobierno recuerda el proceso "de represión y coacción política", de cuestaciones forzosas y apropiación de tierras, que culminó con el pazo en manos de Franco, quien lo inscribió a su nombre en 1941, tres años después de serle entregado por la Junta Pro Pazo en calidad de Jefe del Estado.
Durante toda la dictadura, el pazo fue mantenido con fondos públicos, "reflejando la permanente confusión entre patrimonio estatal y patrimonio privado característica del régimen": "Las sucesivas ampliaciones, reformas, actividades agropecuarias y dotaciones materiales realizadas en la finca constituyen una expresión especialmente significativa de las dinámicas de apropiación, arbitrariedad, clientelismo e impunidad que caracterizaron el franquismo", incide el Ministerio.
Más que una residencia de verano:"Fue uno de los principales escenarios del poder franquista"
Durante toda la dictadura, destaca, el pazo de Meirás fue más que la residencia veraniega del dictador, fue "uno de los principales escenarios del poder franquista": "En sus dependencias se celebraron consejos de ministros, audiencias oficiales, recepciones diplomáticas y reuniones políticas de relevancia", destaca el Estado, que llama la atención en el uso simbólico de este espacio "para proyectar la imagen pública del dictador y escenificar la adhesión popular al franquismo".

FRANCO, EN EL PAZO DE MEIRAS, PRESIDIENDO EL CONSEJO DE MINISTROS. FOTOS ANTIGUAS. DICTADORES. DICTADURA ESPAÑOLA. LIBROS. PRESENTACIONES / LA OPINION
En Meirás "se tomaron decisiones de especial trascendencia para la política represiva del régimen". Entre otras, la aprobación en el Consejo de Ministros de agosto de 1975 del decreto ley sobre Prevención del Terrorismo, que endureció la persecución de la oposición política y amplió la aplicación de la pena de muerte en los últimos coletazos de la dictadura.
Un símbolo de "las dificultades de la democracia para afrontar la herencia de la dictadura"
El relato que debe ofrecer este lugar de la memoria no termina con la muerte de Franco en 1975. Ahí empieza una historia que transita por las zonas en sombra de la Transición y aborda las "dificultades de la democracia española para afrontar determinadas herencias materiales y simbólicas de la dictadura". As Torres permanecieron en poder de los Franco, mantuvieron vigilancia pública hasta los años 90 y fueron pocas las voces que se alzaron en principio contra esta situación.

DOS MUJERES ENCARAMADAS AL PORTALON DE ENTRADA DEL PAZO DE MEIRAS PARA VER LOS JARDINES Y EL INMUEBLE ANTES DE SU APERTURA AL PÚBLICO / CARLOS PARDELLAS
Poco a poco, las reivindicaciones cívicas fueron ganando fuerza. Un hito en este proceso de recuperación fue su declaración como Bien de Interés Cultural en 2008. La iniciativa, impulsada por el Concello de Sada durante el gobierno bipartito (PSOE-BNG) permitió a la ciudadanía entrar por primera vez en este baluarte del franquismo. Fueron, con todo, recorridos por una pequeña parte de Meirás y con un mensaje distorsionado y utilizado por la Fundación Francisco Franco para exaltar la dictadura.
La movilización ciudadana, clave en "un hito de las políticas de memoria democrática"
La movilización de entidades memorialistas y de los partidos nacionalistas y de izquierda fue ganando adeptos con los años. La reivindicación fue secundada finalmente por amplios sectores de la sociedad civil y logró finalmente el apoyo unánime del Parlamento. El cambio de parecer de la derecha estuvo influenciado por investigaciones de historiadores como Manuel Pérez Lorenzo y Carlos Babío. Su libro, Meirás, un pazo, un caudillo, un espolio puso el foco en el modo en que Franco se atribuyó de este espacio y la financiación con fondos públicos durante toda la dictadura.

PROTESTA ANTE EL PAZO DE MEIRÁS PARA RECLAMAR LA DEVOLUCION INTEGRA DE TODOS LOS BIENES DEL PAZO.. MANIFESTACION. EXPOLIO. / CARLOS PARDELLAS / LCO
La movilización ciudadana culminó con la presentación de una denuncia por la Abogacía del Estado para la recuperación del inmueble. La sentencia del Juzgado de Primera Instancia número 1 de A Coruña, confirmada en lo esencial por la Audiencia y el Supremo declaró el pazo de Meirás patrimonio público. "La recuperación de Meirás para el conjunto de la ciudadanía constituye uno de los hitos más significativos de las políticas de memoria democrática desarrolladas en España y evidencia la capacidad de la investigación histórica, de la movilización social y de la acción institucional para corregir situaciones de injusticia heredadas de la dictadura".

ACTO DE ENTREGA DE LLAVES DEL PAZO DE MEIRAS A LA ADMINISTRACION GENERAL DEL ESTADO TRAS PASAR SU TITULARIDAD AL ESTADO TRAS 82 AÑOS EN MANOS DE LOS FRANCO. (I-D) LA SUBSECRETARIA DE HACIENDA, MARÍA DEL PILAR PANEQUE SOSA; Y LOS ABOGADOS DEL ESTADO CONSUELO CASTRO REY; EL ABOGADO DEL ESTADO JAVIER SUÁREZ GARCÍA.. DIA HISTORICO. PAZO PUBLICO. ENTREGA LLAVES. LLAVE. / Carlos Pardellas / LCO
Una historia menos conocida de conflictos agrarios y conspiraciones contra la República
Entre la etapa en que Pardo Bazán hizo de As Torres un "lugar de creación literaria, reflexión intelectual y representación pública" y su conversión en baluarte del franquismo, hay una historia menos conocida en la que se entremezclan los conflictos agrarios, reflejo de las profundas tensiones sociales y políticas de los años veinte y treinta en España, y las conspiraciones contra la República. En esto último jugó un papel fundamental el general José Calvalcanti, yerno de Pardo Bazán, muy vinculado con la dictadura de Primo de Rivera.

Emilia Pardo Bazán, a la derecha, en la boda de su hijA, Blanca Quiroga con José Cavalcanti, en las escaleras de As Torres de Meirás. PAZO DE MEIRAS / RAG
En este período, Meirás quedó asociado a sectores políticos y sociales contrarios al nuevo régimen democrático y fue escenario de conspiraciones antirrepublicanas relacionadas con los procesos golpistas de 1932 y 1936.
Son escasas las huellas de esta época. Una de las más ilustrativas es el monolito levantado en 1927 para conmemorar la visita oficial que realizaron los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia en el año 1927.
- La panadería de A Coruña que hace uno de los tres mejores panes de España: “Hacemos 200 kilos al día y necesitamos seis horas”
- La Casa Cervigón, en Oleiros, atesora el primer jardín moderno de Galicia
- Cierra una de las históricas gasolineras de la N-6 en Oleiros
- El dulce de Vigo con una 'receta secreta' que empieza a conquistar A Coruña: 'La gente se lo lleva de tres en tres
- Los influencers llegan a los tanatorios de A Coruña en busca del menú del día: 'Pagamos 20 euros los dos
- Las magdalenas de A Coruña que llegaron hasta Zara desde el Quinto Pino: 'Estoy superescondida, pero lo uso como reclamo
- Todo listo para O Burgo Fest, que se celebrará el sábado en el paseo
- El Superior reprocha a Oleiros su 'inactividad' ante la denuncia de una supuesta infracción urbanística