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Fiestas

El globo de San Roque: el otro eclipse de Betanzos

En Betanzos lo esperaban con los mismos nervios y emoción que al eclipse del pasado 12 de agosto. Y no defraudó. Aunque se hizo de rogar. Y mucho. El globo, uno de los más remolones de su centenaria estirpe, ascendió a los cielos a las 00.56 minutos entre ovaciones y aplausos de una plaza abarrotada

El globo de Betanzos emprende el vuelo entre aplausos y ovaciones de una plaza abarrotada. /

RAC

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Betanzos

Los betanceiros oteaban este domingo el cielo con la misma emoción que hace cuatro días. Puede que incluso más. Y es que el histórico eclipse del 12 de agosto no hizo sombra al particular fenómeno celeste de la ciudad brigantina, ese momento mágico en que su globo supera el campanario de la iglesia y eclipsa por unos segundos a la luna antes de perderse en la noche. Un instante de felicidad absoluta que este domingo 16 de agosto se hizo de rogar. Y mucho.

Los preparativos comenzaron puntualmente, cuando el reloj del campanario de Santo Domingo marcaba las 23.30 horas. La música cesó en O Campo y el son de la verbena dio paso a un reverencial silencio para presenciar la salida del aerostato de San Roque, aún plegado, de la iglesia. La tensión se mascaba en la plaza mientras los voluntarios se afanaban por dar forma al ingenio ideado por Claudino Pita. Conforme lo inflaban, el aerostato de papel, considerado el más grande del mundo, descubría los mensajes con los que aspira un año más (y ya van 151) a arrancarle una sonrisa a San Roque.

Ascenso del Globo de Betanzos ante miles de personas en la plaza Irmáns García Naveira

En los cuarterones, algunos personajes que ya se colaron en otros vuelos, como Donald Trump o Pedro Sánchez. No faltaron alusiones al Mundial y, cómo no, a la corrupción. Tampoco se libró de la sátira de los dibujantes el servicio gallego de salud ni la habilidad de los políticos para barrer debajo de la alfombra. El eclipse fue, sin duda, el gran protagonista, el principal filón de los ilustradores para afilar su ingenio.

Los voluntarios, durante los trabajos de inflado del globo de San Roque.

Los voluntarios, durante los trabajos de inflado del globo de San Roque. / Carlos Pardellas

Las risas dieron paso a los nervios ante las dificultades para finalizar el hinchado del aerostato y pasadas las 00.30 la expectación era máxima. La demora hizo que llegasen a saltar las alarmas entre el público, aunque finalmente, todo quedó en un susto. La plaza estalló aplausos y ovaciones a las 00.56, cuando el aerostato emprendió por fin el vuelo, dejó atrás la iglesia de Santiago y se perdió en la oscuridad. La espera, como siempre, mereció la pena. Y dejó entre los asistentes ganas, muchas ganas de otro eclipse (de San Roque).

Función del voto

El lanzamiento del globo estuvo precedido de otra arraigada cita de la ciudad brigantina con su patrón: la función del voto. Un año más, la alcaldesa, María Barral, se arrodilló ante San Roque para renovar el voto realizado en 1416. La regidora pidió por los jóvenes y mayores, por las víctimas de violencia de género, por un mundo sin precariedad, sin guerras y sin soledad no deseada. Hizo también un llamamiento a la convivencia y el fin de la confrontación.

Los festejos de San Roque proseguirán hoy, lunes 17 de agosto, con una jornada dedicada al público infantil y el concierto de Roi Casal. El martes, Betanzos disfrutará de otra de las citas más esperadas de las fiestas: la primera jira de Os Caneiros.

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