Repsol anunció públicamente en 2019 su objetivo de convertirse en una compañía cero emisiones netas en 2050, en consonancia con los objetivos de la Cumbre de París y de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas, convirtiéndose así, en la primera empresa del sector en fijarlo.

No ha sido la primera vez que la empresa multienergética lidera un compromiso con la sostenibilidad, ya lo hizo en el apoyo al Protocolo de Kyoto en 1997. Durante estos 25 años ha forjado una estrategia sólida en sostenibilidad, centrada en seis ejes de actuación: cambio climático, medio ambiente, innovación y tecnología, seguridad, personas, así como ética y transparencia.

Repsol apoya la Agenda 2030 desde su aprobación en 2015, trabajando para implementarla en todos los niveles y sus áreas; tomando los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) como referencia para definir sus prioridades. Anualmente elabora un plan global de sostenibilidad de la compañía y más de una veintena de planes de sostenibilidad de países y centros industriales con iniciativas anuales y objetivos a medio plazo alineados con la Agenda 2030, de manera que contribuyen a los ODS a través de las más de 2.000 acciones ya comprometidas públicamente. En el caso de la refinería de A Coruña, acaba de publicar su 8º plan anual de sostenibilidad que incluye 19 acciones a desarrollar este año 2021 y que responden a 12 de los Objetivos de la Agenda de Naciones Unidas.

Actualmente nos encontramos en un momento crucial de transformación y desde Repsol se cree firmemente que el acceso a una energía segura, asequible y baja en carbono es clave para el desarrollo de la sociedad, por lo que la reducción de CO2 es absolutamente inaplazable y necesaria.

Para contribuir a esta reducción de emisiones y limitar el calentamiento del planeta, Repsol apuesta por impulsar un modelo de transición energética justa. Por esta razón, su plan estratégico 2021-2025 está basado en una apuesta multienergía que combina todas las tecnologías para la descarbonización. Para ello hay que considerar todas las tecnologías que nos ayuden a esta descarbonización, contemplando no solo la electrificación sino también otras soluciones que den respuesta a sectores como el aeronáutico o el transporte pesado, donde la electrificación presenta dificultades.

Energías renovables

En 2018 Repsol entró en el sector de la electricidad y el gas con la adquisición de los activos de generación y la comercialización de Viesgo. Hoy en día es una compañía multienergética global con un portafolio único en España por estar presente en más del 70% del mix energético. El Plan Estratégico 2021-2025 contemplaba inicialmente una cartera de activos de generación renovable con una capacidad de 7,5 gigavatios (GW) en el año 2025 y los 15 GW en 2030, sin embargo en julio de este mismo año la compañía elevó su meta en un 10% pasando de los 7,5 GW a los de 8,3 GW.

La Refinería

Cuenta con proyectos e instalaciones de energía renovable (solar, fotovoltaica, hidráulica, eólica y eólica marina) y además apuesta por ofrecer distintas soluciones energéticas tanto en el ámbito de la movilidad (ecocombustibles con bios, autogas o nuevos combustibles sintéticos, infraestructuras de recarga eléctrica, o movilidad compartida, entre otros), como en el hogar, con soluciones 100% renovables que permiten al usuario elegir cómo generar su propia energía. Esta elección es ya una realidad en Galicia, donde se encuentra la primera comunidad solar Repsol Solmatch en A Coruña y se está trabajando en más de 70 nuevos proyectos.

Transformación industrial

En la senda de la transición energética en la que está inmersa, Repsol suma a los nuevos negocios y a las nuevas soluciones energéticas, el diseño de una estrategia para transformar todos sus centros industriales en polos multienergéticos capaces de generar productos de baja, neutra o incluso negativa huella de carbono. Para abordar este proceso de transformación, la compañía se apoya en cuatro grandes pilares: la eficiencia energética, el hidrógeno renovable y la captura y uso de CO2 (CCUS), así como la economía circular, con la digitalización y la innovación como herramientas fundamentales.

En este contexto, el proyecto de transformación industrial en la refinería de Repsol en A Coruña gira en torno al incremento de la producción de biocombustibles y otros productos de menor huella de carbono en el Complejo Industrial, la producción de hidrógeno renovable a partir de biogás procedente de residuos, y modificaciones en unidades e implementación de nuevas tecnologías para reducir emisiones CO2, que también permitirá la integración energética con el entorno local.

Además, sus nuevas instalaciones logísticas en punta Langosteira permitirán la gestión de los nuevos productos y los tráficos de materias primas, ayudando a la creación del polo de energías renovables que supondrá A Coruña Green Port, iniciativa impulsada por la Autoridad Portuaria coruñesa para optar a los fondos Next Generation de la Unión Europea.

Repsol se está transformando en la multienergética del futuro, comprometiéndose para alcanzar un mundo neutro en carbono, manteniendo el compromiso de generar bienestar en la sociedad y crecimiento económico; poniendo al ciudadano en el centro, permitiéndole ser protagonista de la transición y ofreciéndole la solución energética que necesita en cada momento de forma eficiente.