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Los seis hermanos de A Coruña que hornean galletas como si fueran joyas: "A la gente le recuerdan a las de antes"

En el Agra do Orzán se esconde un pequeño obrador familiar que aún hace sus galletas "una a una" con recetas que "siempre" estuvieron en casa

Dos de los hermanos de la familia Velando

Dos de los hermanos de la familia Velando / GUS DE LA PAZ

En las reuniones de la familia Velando uno se puede olvidar de los entrantes o del vino, pero nunca del postre. "No falta el dulce. Y eso está muy bien a la hora de probar las recetas, porque tenemos muchos paladares y son muy críticos", dice Gerardo.

El cocinero es uno de los reposteros de la casa que, cada día, se afana entre harinas y azúcares en un rincón del Agra do Orzán. Allí tiene su obrador Doces Raizame, una pastelería coruñesa creada por seis hermanos que decidieron llevar esas galletas que merendaban en su cocina a las mesas de toda a A Coruña.

"Al principio empezamos con las de mantequilla, una galleta que suena común, pero que destaca cuando la pruebas. Los polvorones artesanales de chocolate y almendra también estuvieron desde el principio y funcionan muy bien en las navidades", cuenta Velando.

Con el tiempo, la familia fue sumando otros caprichos dulces, como los de frutos secos o los Meiriños, un "guiño" a su padre, que vivió durante un periodo "en Valdoviño, cerca de Meirás". Su mezcla de almendra, membrillo y glaseado de limón se ha convertido ya en uno de los favoritos del público, que siente, con todo, una debilidad especial por las galletas diversas cuando se trata de hacer un regalo.

Cuenta el repostero que esta caja de nueve sabores -un arcoíris de experiencias que va del praliné de pistacho al dulce de leche y coco- es una de que implica más horas de esfuerzo, aunque también, probablemente, más satisfacciones. Para hacerlas, en su obrador artesanal del Agra las decoran y rellenan "una a una con cariño", sin usar ningún tipo de mecanizado que desvirtúe la preparación.

En ocasiones, el detalle es tal que, aseguran, la tarea llega a escalar a la orfebrería. "Yo siempre digo que es como joyería fina, pero en galleta. Las hacíamos cada vez que queríamos quedar bien con alguien y la gente decía que estaban buenísimas", recuerda el repostero, que se henchía de orgullo cuando en la bandeja, antes rebosante, quedaban apenas los restos desmenuzados de sus diamantes de azúcar.

Los cumplidos no solo aseguraron más dulces en el próximo encuentro, sino que alimentaron una idea que fue echando raíces: la "ilusión" de "tener algo en común" que reuniera a los heramnso alrededor del horno y llevara sus recetas a todos los rincones de Galicia. Y así nació Raizame.

Raizame, el 'Cartier' de las galletas que se hornea en el Agra

Fue en la pandemia, "un vuelco en la vida para todos", cuando estos seis hermanos se lanzaron finalmente a la aventura. "Teníamos ese runrún y decidimos probar. La verdad es que empezamos sin ningún tipo de expectativa, pero los tiempos están para ser valientes", apunta Velando, que no tuvo, sin embargo, que empezar desde cero.

Tanto él como su hermano Alberto tenían ya recorrido en la restauración, aunque todos habían vivido la pasión de la cocina desde su infancia. Durante un tiempo su padre tuvo un restaurante en el sur y, en casa, dice, "siempre había mucha tradición de postres", ya fuera por los experimentos de los reposteros de la familia o por "la receta de alguna hermana" que tenía mano con los dulces.

OBRADOR RAIZAME EN CORUÑA

Galletas e Raizame / GUS DE LA PAZ

Muchas de ellas son las que han adaptado para distribuir entre las tiendas delicatesen de las cuatro provincias, especialmente en su hogar: A Coruña. Una versión actualizada que, eso sí, respeta "la esencial tradicional", libre "de aditivos" y sin ningún ingrediente "que no tendrías" en la alacena.

Comenta Gerardo que puede que sea por eso por lo que "a la gente le recuerdan tanto a las que se hacían antes". "Ya solo el olor te lleva a lo que se tomaba en casa. Es un producto gourmet, pero nosotros creemos que es hacia donde debe evolucionar todo, porque ahora vas al supermercado y encuentras dos pasillos enteros llenos de porquerías".

Un nuevo capítulo de chocolate

Cuando este obrador artesano de A Coruña está en funcionamiento, términos como 'mezclas instantáneas' o 'colorantes artificiales' son puro tabú. Estos productos, que se suelen usar en la industria para simplificar los procesos, están prohibidos en las encimeras de Raizame, que debe ingeniárselas para hacer dulces vistosos sin recurrir a la química.

Bombones del obrador Raizame

Bombones del obrador Raizame / Gus de la Paz

Ese ha sido uno de los retos de la receta en la que han estado trabajando durante los últimos meses, con la que se sumergirán en el ingrediente más popular de la repostería: el chocolate. Sus bombones -con combinaciones como el pistacho y la frambuesa o el sésamo, el limón y la vainilla-, aterrizarán pronto en los estantes de los negocios gourmet de la ciudad, desde donde tentarán a los coruñeses junto a otros iconos de la repostería como las Martietas de Fío o las Maruxas de Nata.

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