Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La fortuna de estar en el sorteo

Cientos de personas hacen cola durante horas para acceder al Teatro Real y ver en directo los bombos junto a los niños de San Ildefonso, que este año cantaron dos Gordos por un despiste

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

mariola riera

Oviedo

Visto lo visto lograr entrar al Teatro Real en Madrid para ver en directo el sorteo de Navidad es ya toda una suerte, más allá que a uno le toque el gordo o algún premio grande. Como siempre, hubo colas durante horas para poder acceder al salón, donde también como siempre —aunque cada año se superan y mejoran— hubo mucho disfraz. No faltó el «Obispo de la Lotería», que fue el primer que entró, seguido de Don Quijote, vírgenes y variopintos personajes que pusieron color al sorteo, con algunos guiños a Valencia por la dana. Fueron más de cuatro horas con los bombos dando vueltas junto a los niños de San Ildefonso, como siempre, correctos y cumplidores. No obstante, este año hubo anécdota de las buenas: además de alguna bola que rodó por el suelo, Yadira Quinde Mendoza cantó por segunda vez el premio Gordo en un despiste. «Son 1.000 euros, pero me han dicho que cante 4 millones», explicó.

Tracking Pixel Contents