07 de octubre de 2009
07.10.2009

Los piratas exigen por el 'Alakrana' más de un millón de rescate para liberarlo

La cantidad supera la pagada a los secuestradores del 'Playa de Bakio' E Los asaltantes consideran que este es "un barco nuevo" y que supuso un coste de unos treinta millones de euros

07.10.2009 | 02:00
El ´Alakrana´ durante su navegación hacia la costa de Somalia. / la opinión

Los piratas que mantienen secuestrado al atunero Alakrana desde el pasado viernes han exigido un rescate superior al millón de euros que se pagó por la puesta en libertad del Playa de Bakio en abril de 2008, según informaciones del periódico El Correo Español-El Pueblo Vasco, de la comunidad donde el pesquero tiene su base.

Durante la jornada de ayer no trascendieron nuevas informaciones sobre la situación de la tripulación -formada por ocho gallegos- y del atunero, que se encuentra fondeado a 1,5 millas de la costa somalí y vigilado a distancia -no se puede ver a simple vista- por la fragata Canarias y otra francesa.

Según el periódico vasco, fuentes cercanas a las negociaciones señalan que "los piratas ya han pedido una gran suma de dinero, ya que el Alakrana es un buque nuevo, botado hace tres años con un coste de 30 millones".

Las emisoras de radio de Seychelles informan de que hay 13 piratas a bordo del Alakrana, pero Defensa no confirmó este dato por razones de seguridad. Según la ministra Carme Chacón, que no quiere hablar de rescates, la acción del Gobierno se despliega "en todos los frentes, el diplomático, el de investigación, el de inteligencia y el de la presión militar".

La detención de los dos piratas por parte de comandos de infantería de Marina de la fragata española Canarias causó ayer cierta intranquilidad entre los marineros españoles que se encuentran en Puerto Victoria, la capital de Seychelles, pues temían que irritara a los piratas y empeorara la situación de los rehenes.

No obstante, por otro lado, expertos consultados en Kenia por el diario vasco señalaban que es una señal de fuerza para los piratas, un aviso de que es posible un ataque, y aumenta la presión sobre ellos para llegar a un desenlace.

En el campo diplomático, el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos mantiene contactos con el Gobierno de Somalia, que le ha asegurado su plena colaboración. Pero éste es un país destrozado por la guerra civil desde 1991, fragmentado en zonas de poder de distintos bandos y las autoridades son endebles, a duras penas controlan el territorio.

Seguridad

El Ministerio de Defensa repite una y otra vez que la prioridad es la seguridad de la tripulación y es aquí donde entra la incógnita de una intervención militar rápida. Es lo que ha hecho, por ejemplo, el Gobierno francés en todos los casos. "En 2008 lanzó dos acciones contra piratas que liberaron ilesos a los rehenes. Pero en la tercera ocasión, el pasado mes de abril, murió un tripulante. No obstante fue un caso especial. Se trataba del yate Tanit que, en una incomprensible imprudencia y desoyendo todas las advertencias se adentró en la zona, incluso con un niño a bordo. En cualquier caso, la línea de Francia es clara y efectiva a largo plazo: no pagan rescates y atacan. España ha dado una primera señal de este tipo con el arresto del sábado. El resultado es que los piratas evitan los pesqueros franceses. Pero la otra razón, indudablemente, es que desde julio llevan cuatro militares a bordo, y los piratas también lo saben", indica este diario.

Desde el Ministerio de Defensa también se recomendó esta semana a los pesqueros que mantengan "contacto permanente" con la operación Atalanta y adopten todas las medidas de autoprotección "posibles", con iniciativas como vallar los barcos y dotarlos de cañones de agua y sirenas de alto voltaje. Chacón ha recordado que fueron las propias asociaciones de atuneros las que decidieron la zona en la que iban a faenar para que la operación Atalanta estableciera sobre ella un perímetro de seguridad.

Las patronales atuneras Anabac y Opagag han ordenado a sus barcos que se dirijan a la zona protegida por las unidades navales de la operación Atalanta y que continúen faenando. Desde Pevasa, armadora del Playa de Bakio se indica que la "medida es provisional" mientras no se solucione el secuestro del Alakrana y se garantice la libre navegación del resto de los atuneros.

La flota continúa faenando ahora en el área de seguridad en el que se encuentra el grueso de los buques de guerra del contingente que conforman la operación Atalanta, puesta en marcha por la UE a finales del año pasado para proteger los convoyes de barcos mercantes y la actividad de los atuneros de países como España, Francia e Italia.

Responsables de Cepesca, la principal patronal pesquera española, indicaron que los atuneros tenían orden de abandonar las tareas pesqueras y dirigirse a puertos de las islas Seychelles y Chagos, estas últimas situadas al sur de las islas Maldivas.

La flota se encuentra ahora faenando en el áreas señalada por los mandos de la operación Atalanta, donde "es más fácil controlar sus movimientos y facilitarle protección", según fuentes del sector. Las asociaciones Anabac y Opagag indicaron a sus barcos, tras el secuestro del Alakrana que se "alejasen de la zona, más allá de los 60 grados Este, hasta nueva información". En este acuerdo participaban, además de las dos organizaciones pesqueras, los responsables de los principales armadores de barcos atuneros como Atunsa, Pevasa, Albacora, Europea de Túnidos, Inspeca y Echebastar, la propietaria del Alakrana.

Sin embargo, capitanes de atuneros reconocieron la dificultad de "lograr buenas capturas" en esa zona, ya que los túnidos son especies migratorias "y hay que seguirlos por casi todo este océano".

De todas maneras reconocen que pescar en el área restringida es "un mal menor" y más rentable que dirigirse a tierra y tener amarrados los barcos en las Seychelles o Chagos", afirman.

Los datos que se manejan desde los centros de seguimiento de las unidades en el Índico, a través de las cajas azules de los pesqueros, indican que "la flota esta faenando con normalidad aunque restringiendo sus movimientos a la zona asegurada por los buques de guerra de la operación Atalanta.

Sin embargo, fuentes consultadas, señalan que la preocupación de las tripulaciones "es importante" y están a la expectativa de ver "como se resuelve el secuestro de sus compañeros".

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