09 de septiembre de 2013
09.09.2013

La bajura gallega exige una renovación

Las cofradías del Cantábrico se reúnen en Santiago para proponer a las administraciones nuevas formas de gestión de recursos como la xarda o el jurel y exigir el sello de calidad de la anchoa

10.09.2013 | 02:10
Descarga de caballa en un puerto del Cantábrico, este año. / esteban cobo

Científicos presentarán proyectos con los que defenderán las exigencias del sector pesquero

Son varios los problemas a los que se enfrenta la flota de bajura gallega en los últimos años. La escasez de recursos, los problemas en los planes de gestión y en los ingresos que produce su actividad, hace que las cofradías gallegas se sienten en la mesa para buscar una solución a su situación. Y son varias las propuestas que tienen preparadas para salir de esta. Para darlas a conocer, los representantes de los pósitos gallegos se reúnen hoy y mañana en Santiago, junto a miembros de las cofradías de las comunidades del Cantábrico, con las distintas autoridades pertinentes, así como científicos y ONG. "Todos los temas a tratar son estratégicos para el sector, en un momento en el que la falta de cuotas puede crear a largo plazo una situación irreversible que afecte a las flotas de cerco", señala el secretario de la Federación Galega de Confrarías de Pescadores, Xoán Manuel López.

Por un lado, en la reunión que se celebra hoy, las distintas federaciones de cofradías del Cantábrico -Galicia, País Vasco, Cantabria y Asturias- tratarán el estado de especies de gran importancia para la bajura gallega -xarda, jurel y sardina-, y plantearán nuevos sistemas de gestión de las pesquerías a la Consellería do Mar, la Secretaría General de Pesca y al resto de gobiernos autonómicos implicados. Las propuestas son las siguientes:

Diferenciación del 'stock' norte y sur de xarda y jurel. En la actualidad existe un único stock para estas dos especies en los caladeros norte -la zona VIIc, de Fisterra hasta el golfo de Vizcaya- y sur -desde Fisterra hasta el golfo de Cádiz-. El sector de bajura gallega defiende que el recurso no está en igual estado en las dos, por lo que propone diferenciar el stock norte del sur -como se hacía hasta 1995- y elaborar un plan de gestión para cada uno. "Este objetivo no es posible si sector y Administración no trabajamos de forma conjunta y si los científicos no colaboran de forma decidida", señala la federación gallega de cofradías, que cuenta con el respaldo de los científicos para defender la propuesta de diferenciación. De finalmente llevarse a cabo, se adaptaría el volumen del Total Admisible de Capturas (TAC) y la capacidad real de la bajura, en función de la situación de ambas especies.

Plan de gestión de la sardina. El cerco gallego viene denunciando el mal estado de esta pesquería en los últimos años, con una "clara" escasez del recurso. Además, Portugal lleva desde 2011 proponiendo a la CE un plan de gestión del recurso que forma parte del stock único de la zona VIIIc y la IXa, si bien los buques portugueses operan los 7 días de la semana -frente a los 4 de Galicia- y tienen un tope de capturas superior al de la bajura gallega. Además, el plan de gestión de la sardina establece que a Portugal el pertenece el 70% del TAC de todo el Cantábrico y Noroeste. Ante esta situación, el sector de cerco afectado rechaza la propuesta de Portugal y exige a las autoridades que "replanteen" la propuesta de un plan de gestión que tenga en cuenta "la situación de toda la zona VIIIc y IXa". "Esperamos que no se dé ningún paso atrás sin que el sector participe en las propuestas", afirma Xoán Manuel López.

Diferenciación de la anchoa del Cantábrico. Hace cuatro años que el sector puso sobre la mesa la necesidad de crear una marca de calidad que diferencie la anchoa capturada en el Cantábrico de la que entra en territorio español de países foráneos. Es la denominada Indicación Geográfica Protegida (IGP), que tanto desean los "cerca de 300 barcos" que operan en el golfo de Vizcaya. La falta de fondos motivada por la crisis hace que la propuesta no llegue a cuajar entre las distintas administraciones implicadas, pero el sector volverá hoy a retomar el tema con el objetivo de que esta vez salga adelante y el sello de calidad de la anchoa sea una realidad.

Los representantes de la flota del Cantábrico y miembros del sector volverán a reunirse mañana con las autoridades para analizar varios proyectos europeos en marcha de importancia "estratégica" para el futuro del sector de la pesca de bajura y el marisqueo. Y es que las cofradías gallegas lamentan que la bajura "no está muy implicada" en los proyectos europeos, dado que los resultados no aportan "grandes beneficios" y las administraciones toman el mando de los proyectos "hasta el control total".

Es por este motivo que la reunión servirá para resaltar la importancia de dos proyectos cuya finalidad es cambiar la gestión de las distintas pesquerías en las que participa la flota gallega para darle más importancia al aspecto económico y social. Los dos proyectos que se tratarán son los siguientes:

E'Gepeto'. "La importancia de este proyecto para el sector pesquero reside en que se cuenta con la participación del mismo, para hacer propuestas encaminadas a organizar su actividad en el futuro mediante planes de gestión a largo plazo de manera que se pueda garantizar la sostenibilidad de las pesquerías", señala el coordinador técnico del Gepeto, Javier García. El proyecto parte de un enfoque regional para la gestión de pesquerías a través de una plataforma de gobernanza que asocia a los sectores profesionales, científicos, administraciones y ONG. El proyecto critica la actual gestión pesquera, basada en los TAC, que es "monoespecífica" y "no tiene en cuenta la dimensión multiespecífica de la pesca". Ante esto, el Gepeto busca una nueva estrategia para gestionar los recursos "que no se base en las especies", sino en la actividad pesquera "en conjunto" y que tenga en cuenta "la participación de todas las partes".

E'GAP2'. Uno de sus principales objetivos es acabar con la brecha que hay en la gestión de los recursos pesqueros entre los políticos, los gestores y los usuarios, y trabajar juntos en el desarrollo sostenible de los recursos de forma que los pescadores mantengan su medio de subsistencia y se garantice el buen estado de los bancos de las diferentes especies. Este proyecto, como el Gepeto, se opone a la visión "uniteralista" de la gestión pesquera centralizada, que es "poco receptiva" a los condicionantes sociales locales. Un ejemplo: la gestión del pulpo por parte de la Xunta. Según el GAP2, el enfrentamiento entre la Consellería do Mar y los naseiros influye de "forma negativa" en la pesquería del cefalópodo. Mañana presentarán datos sobre esta pesquería por caladeros -elaborados con entrevistas y datos del sector- y, con ellos, los científicos esperan abrir "un nuevo escenario" en la gestión del pulpo.

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