16 de marzo de 2014
16.03.2014
La Opinión de A Coruña

La asamblea del cerco tumba el preacuerdo y exige renegociar el reparto en Madrid

"No queremos limosnas, sino justicia", dicen los armadores - Critican que el aumento de cuota de caballa discrimina "aún más" a los que menos tienen - 400 personas se concentran en Sada en apoyo al sector

16.03.2014 | 01:15
Un momento de una de las manifestaciones de la flota de cerco, este mes, en A Coruña. / víctor echave

El sector disconforme con la propuesta del Gobierno rechaza por "unanimidad" acatar la distribución para este año

La asamblea de la flota gallega de cerco disconforme con el reparto de cuotas para el Cantábrico decidió ayer no ceder en sus reivindicaciones. Los armadores se reunieron en Portosín para analizar la propuesta -un preacuerdo- elaborada el viernes entre sus representantes y la parte de la flota que aboga por acatar el reparto, que pasaría por equilibrar los cupos de xarda -o caballa- que le corresponden a Galicia (3.406 toneladas) para favorecer a los buques que tienen menos posibilidades de pesca. Pero ese borrador es ya papel mojado después de que la asamblea decidiese por "unanimidad" rechazar "de pleno" esta posibilidad y seguir adelante con su reclamación inicial: exigir a Madrid la elaboración de una nueva distribución de las cuotas de caballa y jurel para este mismo año. "La flota no quiere limosnas, sino justicia", explica uno de los representantes del cerco, para añadir que el aumento de cuotas anunciado esta semana -gracias a las negociaciones de la CE con Noruega y Feroe- discrimina "todavía más" al cerco gallego.

Parecía que la tensión que vive el cerco en las últimas semanas podía llegar a su fin, pero al sector aún le queda cuerda para rato. Después de casi cinco horas de asamblea, los armadores que rechazan el reparto de cuotas que propone la Secretaría General de Pesca -el 80% del cerco gallego- decidieron tumbar la propuesta de trasvase de kilos de xarda de los buques que disponen de más cuota -principalmente de Ribeira y puertos lucenses- a otros que cuentan con menos posibilidades de pesca. "La gente no está por eso. La flota no quiere aceptar limosnas, sino justicia", explicó el portavoz de la Asociación de Armadores de Cerco de Galicia (Acerga), Andrés García.

Y es que, según comenta, el aumento de cuotas de caballa para este mismo año no ha hecho más que tensar la situación. "El que ya tenía mucho ahora va a tener muchísimo y el que tiene poco recibe una migaja. Así las diferencias se vuelven más grandes y Galicia sale todavía más discriminada", explicó García, para añadir que, si la flota acepta este ejercicio el reparto que propone el Gobierno, se asentarían unas bases para los próximos diez años "muy perjudiciales". Así que el cerco se mantiene en su postura y sigue adelante en su lucha por conseguir una nueva distribución de los cupos entre las comunidades del Cantábrico, en la que prime el número de tripulantes y no las capturas históricas. "Así se decidió en asamblea y en esa línea seguiremos", aseveró el portavoz de Acerga, para explicar que las reclamaciones van directas al Ejecutivo central, y no tanto hacia el autonómico. "El cerco sabe que la Xunta no es nadie para poder cambiar el reparto, pero sí puede liderar el malestar y encauzarlo para llevarlo a Madrid y que se escuche donde se tenga que oír", explicó García.

El cerco gallego mantiene así el amarre, al que ayer se sumó la flota asturiana por la misma causa. Pero los armadores han decidido poner fin a las protestas en la calle. "No queremos que haya problemas ni que nos tachen de violentos y agresivos cuando no lo somos", explicó el portavoz de Acerga, para añadir que la asamblea de Portosín estudia "otras formas de presión". El próximo martes los armadores disconformes con el reparto volverán a sentarse con la parte que lo acata para presentarle una nueva propuesta que todavía está por definir, pero que irá en la línea de exigir un nuevo reparto para todo el Cantábrico.

Al margen de las decisiones adoptadas por la asamblea del cerco -entre las que está no convocar más manifestaciones-, vecinos, políticos y algunos profesionales del sector pesquero de Sada se concentraron ayer en el entorno de la lonja de Sada para mostrar su apoyo a la flota de cerco gallega. El acto, convocado por el BNG, contó con la participación de alrededor de 400 personas que se manifestaron a favor de un sector vital para esta localidad coruñesa. El diputado del BNG Daniel Rodas explicó a los asistentes los "efectos negativos" del actual reparto de cuotas y expuso las principales reivindicaciones de los armadores, como un reparto por tripulante ya para este año.

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