12 de febrero de 2018
12.02.2018

Científicos gallegos analizan el trabajo de los bateeiros para mejorar el cultivo del mejillón

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas colabora con el sector para estudiar el desarrollo del molusco, su alimentación y su sujeción a las cuerdas de las bateas

15.02.2018 | 01:57
Un momento de la monitorización de las cuerdas de mejillón que efectúa el CSIC.

El Instituto de Investigacións Mariñas (IIM) del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) desarrolla un ambicioso proyecto ligado al cultivo de mejillón en batea para el que emplea la monitorización del proceso, a través de la que trata de entender mejor el comportamiento de esta especie mientras se alimenta del fitoplancton en las rías gallegas.

El CSIC elaboró un vídeo -al que se puede acceder a través del canal de YouTube del Instituto de Investigacións Mariñas- en el que se aclara paso a paso cómo la utilización de grúas y otros utensilios empleados por los bateeiros permite a los científicos realizar un seguimiento del cultivo de mejillón en diferentes localizaciones de la ría de Arousa. "La tecnología del propio cultivo de mejillón en Galicia permite acceder a las cuerdas para su estudio", indica el texto explicativo que recoge la pieza audiovisual, en la que también se explica que el objetivo del estudio es analizar "las respuestas ecofisiológicas" de los individuos para determinar el peso de la biomasa, la fuerza de sujeción "de los filamentos del biso", el crecimiento de los ejemplares y otros parámetros similares.

El CSIC muestra en el vídeo las imágenes de cada parte del proceso y los investigadores aclaran sobre esta monitorización que las cuerdas de mejillón empleadas para el estudio se extraen del agua con ayuda de los cestos que se manejan con la grúa de los barcos auxiliares abarloados (situados con el costado próximo) a los parques de cultivo. Esas cuerdas se estiran "longitudinalmente" en las cubiertas de las embarcaciones para poder muestrear las piñas del molusco a la profundidad deseada.

"Mediante el uso de dinamómetros digitales portátiles se monitoriza la fuerza de sujeción del mejillón a la cuerda para caracterizar la tenacidad del biso en diferentes momentos del cultivo y en distintas profundidades", explica el organismo científico en el vídeo que colgó en la plataforma web, donde el CSIC también explica que el mejillón sobrante de las cuerdas de cultivo se traspasa a una tolva para su posterior selección de tamaño y procesado.

El proyecto

Todo esto forma parte del proyecto Mytiga, con el que los científicos buscan analizar y determinar cambios tanto en el medio físico como en la comunidad fitoplanctónica del interior de las rías gallegas. Otro de los objetivos del estudio es desarrollar herramientas para la detección y predicción de estas variaciones ambientales y de la abundancia fitoplanctónica prevista a corto plazo y sobre escenarios climáticos futuros.

"[Los investigadores del CSIC tratan de] identificar y cuantificar los factores ambientales y biológicos que controlan y determinan la producción y explotación del mejillón; estudiar el impacto de los cambios observados y pronosticados para las Rías Baixas en la especie Mytilus galloprovincialis; y evaluar el impacto económico sobre la producción de mejillón", según anunció en su momento el investigador principal de este proyecto, Antonio Padín, que aclara que también se desarrolla "una plataforma de gestión para el sector de la mitilicultura".

El proyecto es posible gracias a la colaboración entre investigadores del CSIC, el Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño de Galicia (Intecmar) -dependiente de la Consellería do Mar-, el Consello Regulador do Mexillón de Galicia y el Departamento de Economía de la Universidade de Santiago.

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