14 de septiembre de 2018
14.09.2018

Concienciados por el daño de la basura

14.09.2018 | 02:09
Concienciados por el daño de la basura

Supone un problema la basura marina para usted? En caso de que suponga un problema, ¿podría explicarnos por qué? ¿Llega a puerto basura marina capturada en las redes de los buques pesqueros? ¿Han llegado a puerto aparejos dañados por la basura marina? ¿Conoce usted algún método o sistema de pesca de basura? ¿Ve viable la implantación de algún sistema de pesca de basura en su barco, puerto o ciudad?"

De este tenor son las preguntas que la patronal Cepesca formula (al sector pesquero especialmente) para elaborar un diagnóstico sectorial sobre basuras marinas, evidencia de cómo está preocupando al sector pesquero la constatación de la existencia en el mar de una ingente cantidad de basura, especialmente plástico, que contamina y mata a la flora y la fauna marinas, con evidente perjuicio para un sector que vive de la pesca.

La encuesta forma parte del proyecto Estrategia sectorial de residuos marítimo-pesqueros de Cepesca, que cuenta con la colaboración de distintos organismos y entidades igualmente concienciados del daño que esas basuras marinas están ocasionando a un medio del que vive, en gran medida, la mayor parte de la humanidad.

Curiosamente el planteamiento de Cepesca parece abundar en la posibilidad de pescar las basuras marinas que pululan por todos los mares del mundo -en unos más que en otros- y que significan para los pescadores una gravísima amenaza. Sin embargo, el sector extractivo no es absolutamente ajeno al acúmulo de basuras en el mar.

Hace ya más de 40 años pescadores de la localidad de Muxía denunciaban en el programa de Radiocadena Española Costa Norte la indiferencia por parte de sus colegas ante la contaminación del mar por pinturas (era muy fácil pescar con sus aparejos latas que yacían fondeadas a 15 o 20 metros con restos no aprovechados de pintura de los propios barcos) y baterías desechadas por agotamiento teórico de las mismas que igualmente eran capturadas en la mar por las redes de las embarcaciones de bajura o artesanales.

Hasta tal punto era así que el que durante muchos años fuera diputado autonómico y secretario de la cofradía de pescadores de Malpica, José Manuel Vila Pérez, promovió distintas reuniones para crear en el citado puerto puntos de recogida de esos materiales de deshecho y evitar así que fuesen arrojados por la borda contribuyendo a la que ya era evidente contaminación marina.

De esta iniciativa promovida por Vila Pérez vinieron, a continuación, otras de las autoridades marítimas nacionales y autonómicas por las que se intentaba motivar al sector pesquero en el mismo sentido. Así nacieron los puntos limpios en los puertos gallegos que servían y sirven de base a los distintos buques e incluso a aquellos otros que tan solo los utilizan para los desembarques de sus capturas. Pero no es suficiente: el mar se ha convertido en una inmensa cloaca de la que todos cuantos consumimos pescado nos servimos. Si fuésemos conscientes de lo que esto significa es muy probable que las basuras marinas se redujesen en la misma medida que crece la conciencia ciudadana en torno a la importancia que para todos tiene el cuidado del mar. Comenzando por aquellos que lo navegan y, sobre todo, los que pescan en él.

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