20 de noviembre de 2018
20.11.2018

Comienza la lucha contra el vertedero oceánico de plástico

20.11.2018 | 01:54
Comienza la lucha contra el vertedero oceánico de plástico

La tecnología, el dinero y el empecinamiento de una fundación dan un plazo máximo de cinco años para que el inmenso vertedero de plástico generado por los vertidos humanos en el Pacífico se reduzca en al menos del 50% de su extensión.

El proyecto de la fundación holandesa The Ocean Cleanup, se basa en una especie de serpiente marina gigante que actúa como una barrera flotante. Está financiado inicialmente con 20 millones de euros y ha entrado ya en su fase operativa iniciando su despliegue en San Francisco (USA).

La organización descarta el uso de embarcaciones y redes para recoger la basura del Great Pacific Garbage Patch dado el coste de la operación y que esta generaría emisiones de gran impacto para el medio ambiente además de daños para la fauna marina. Es más viable, a juicio de The Ocean Cleanup, el uso de un sistema "pasivo" que permita la concentración de los residuos al desplazarse por su estabilidad estática transversal al mismo tiempo que las corrientes. Esta especie de skimmer o barrera flotante (denominada System 001) es un tubo de grandes dimensiones dotado de una cortina de unos tres metros de profundidad que es la que permite "capturar" el plástico sin que produzca ningún tipo de contratiempo a los peces que se desplazan bajo ella. En la fase operativa de The Ocean Cleanup, el tubo ha sido desplegado por un barco desde el puerto de San Francisco hacia una zona intermedia respecto a la gran isla de plástico del Great Pacific Garbage Path, situada a 240 millas de la costa. Tras un corto período de pruebas, se podrá evaluar la eficacia del sistema y, de salir todo como está previsto, la obra de ingeniería se trasladará directamente al lugar de concentración de esas miles de toneladas de plástico que conforman el vertedero, este con una extensión similar a la de España, Francia y Portugal, juntos. De la viabilidad de esa tecnología surgen dudas y estas van desde los daños que se puedan ocasionar a la fauna marina al coste económico final del proyecto. En lo que atañe al primero, según informaba recientemente Francesco Rodella, pueden existir riesgos para la fauna marina debido a que el sistema arrastra todo cuanto se encuentra en la superficie del mar y unos tres metros por debajo de la superficie de este. Y en cuanto al coste económico, surgen susceptibilidades por cuanto la inversión para costear totalmente el The Ocean Cleanup podría ser invertido en evitar que el plástico llegue al Océano y sin tener que ir a "pescarlo" en lugares alejados de la costa como es la acumulación bautizada como Great Pacific Garbage Patch.

De una u otra manera, la fundación parece decidida a seguir adelante. Pese a ello, mantiene dudas en torno a la respuesta del sistema a los movimientos que generan el viento y las corrientes, así como la capacidad que el mismo puede tener para concentrar y retener -aclara Francesco Rodella- el plástico recuperado y la resistencia a elementos como las olas y la corrosión provocada por el salitre.

Pendiente de los resultados de este planteamiento de momento exploratorio, la fundación prevé desarrollar hasta una sesentena de sistemas similares con los que extender las operaciones de limpieza a otros cuatro vertederos oceánicos en los que el plástico se acumula peligrosamente tanto para la fauna como para la flora marinas, además de para la propia navegación y actividad pesquera.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook