21 de noviembre de 2018
21.11.2018
La Opinión de A Coruña

Rescatados siete marineros gallegos al hundirse su barco frente a cabo Ortegal

La tripulación del 'Hermanos Landrove' saltó a las balsas salvavidas al no poder controlar una vía de agua - Un pesquero que faenaba en la zona los rescató

21.11.2018 | 01:42

Los tripulantes del Bedia rescataron en la madrugada de ayer a los siete marineros gallegos de un pesquero que se hundió a 20 millas al norte de cabo Ortegal. El volantero Hermanos Landrove -con puerto base en Celeiro, aunque su armadora es de Cariño- tenía una vía de agua, aunque se desconoce su origen. La tripulación intentó contener la entrada de agua a la embarcación, pero no lo lograron porque el daño era importante, por lo que tuvieron que abandonar el barco en dos balsas salvavidas. El pesquero Bedia, que faenaba por la zona, rescató a los siete marineros sanos y salvos y los trasladó al puerto de Cariño, de donde eran todos los pescadores.

El Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo de Fisterra recibió a las 04.41 horas un aviso del Bedia en el que informaba de que un pesquero que estaba próximo a él tenía vías de agua, por lo que rápidamente movilizó a la Salvamar Shaula. Salvamento Marítimo se puso en contacto con el Hermanos Landrove para que le informara de su situación: habían detectado una entrada de agua y la intentaron controlar, pero no pudieron. La tripulación siguió las indicaciones que le dieron desde el centro de coordinación y se puso en contacto con dos barcos que estaban en la misma zona, el Bedia y el Playa de Bares. Salvamento movilizó también al Helimer 401 y al Pesca 2, del Servizo de Gardacostas de Galicia.

El Playa de Bares comunicó al centro de coordinación que los tripulantes del volantero siniestrado habían saltado a las balsas salvavidas a las 05.00 horas. Aproximadamente media hora después, a las 05.35 horas, Salvamento Marítimo recibió la confirmación de que el Bedia había rescatado a los siete marineros y que todos se encontraban en perfecto estado de salud. El helicóptero Pesca 2 se quedó vigilando la zona después de que el Bedia pusiera rumbo al puerto de Cariño, aunque antes de hacerlo recogió la radiobaliza del barco accidentado.

La Salvamar Shaula llegó al lugar a las 06.15 horas y, como los marineros ya habían sido rescatados, el Helimer 401 fue desmovilizado. Una vez evaluada la situación, la tripulación de la salvamar indicó que era imposible el remolque del Hermanos Landrove ya que estaba hundido de popa y el agua cubría la cubierta. Una hora después, sobre las 07.20 horas ya estaba totalmente hundido. Como había restos de cabos y de cajas a la deriva, el Playa de Bares y la salvamar los recogieron. Durante las labores, los miembros de salvamento localizaron una pequeña mancha de combustible que controlaron por si se desplazaba, según fuentes de Salvamento Marítimo.

Llegada de los tripulantes

Los marineros rescatados llegaron a las 08.42 horas al puerto de Cariño a bordo del Bedia. El patrón mayor de la Confraría de Pescadores de Cariño, Javier Pita, confirmó que todos estaban en perfectas condiciones. "Están bien, solo fue el susto. Poco después de llegar a puerto ya se fueron a sus casas", celebró Pita. La tripulación se vio sorprendida por la entrada de agua, por lo que no sabe qué pudo provocarla. "Cuando vieron el agua en el barco ya estaba bastante hundido. Dieron el aviso de la emergencia y poco después abandonaron el pesquero. No pudieron hacer nada con la vía de agua", apuntó el dirigente de la cofradía de Cariño.

El volantero Hermanos Landrove tenía su puerto base en Celeiro, aunque su armadora es de Cariño (por lo que frecuentaba más ese muelle) y contaba con autorización para faenar en aguas del Cantábrico. La embarcación -con 19,3 metros de eslora- llevaba operativa desde hace diez años, ya que inició su actividad el 14 de noviembre de 2008. Durante esta década, el pesquero sufrió otro accidente en que el murió su patrón y armador, Andrés Landrove.

El buque se encontraba a 20 millas al noroeste de la costa de Celeiro cuando empezó a escorarse a las 03.12 horas del 8 de septiembre de 2009, y pocos minutos después había volcado. Los tripulantes, cuando se dieron cuenta de lo que pasaba, lanzaron la balsa salvavidas y se metieron en ella, pero faltaba el patrón. Intentaron buscarlo, pero sin éxito, hasta que lo encontró otro buque en las redes del Hermano Landrove. La investigación del accidente determinó que la embarcación incumplía la normativa de estabilidad, ya que tenía sobrecarga en la popa.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook