08 de febrero de 2019
08.02.2019

El naufragio del 'Senefand Uno' sigue sin el informe de Fomento dos años después

El suceso se cobró la vida del patrón gallego Vicente Pazos y de dos marineros senegaleses n Todo apunta a que escoró por un problema en el izado de la carga

08.02.2019 | 01:14
El ´Senefand Uno´ en una foto de archivo.

El siniestro

  • Dos años del hundimiento. El ‘Senefand Uno’ se hundió el 8 de febrero de 2017. De los 11 tripulantes sobrevivieron ocho y desaparecieron tres, entre ellos uno gallego, Vicente Pazos
  • Zona de búsqueda. La armadora calculó que el buque estaba a 650 metros de profundidad. Las tareas de búsqueda se fijaron a unas 30 millas al sudoeste de Dakar
  • Las causas. Según el tripulante gallego rescatado, Fernando Argibay, el barco escoró durante el izado de carga y se fue dio la vuelta rápidamente. No se activó la radiobaliza

El arrastrero gallego Senefand Uno se hundió hace hoy justo dos años frente las costas de Senegal, país en el que faenaba. En aquel siniestro perdieron la vida tres de las once personas que formaban la tripulación, entre ellos el patrón marinés Vicente Pazos. La principal hipótesis -barajada desde el primer momento- es que el siniestro se produjo debido a un problema durante el izado de la carga, lo que provocó el vuelco y posterior hundimiento del buque de 24 metros de eslora. La realidad es que dos años después falta el informe oficial sobre la investigación a cargo del Ministerio de Fomento, complicado sobre todo porque el pecio no pudo ser localizado. La familia del patrón desaparecido recuerda que no han tenido noticias y apelan a "saber a qué se debió todo".

El Senefand Uno, propiedad de la pesquera gallega Grupo Profand, se hundió el 8 de febrero de 2017 sobre las 21.00 horas. Era un miércoles, pero no fue hasta la madrugada del sábado para el domingo de esa semana en la que trascendió el siniestro. Según relató el otro tripulante gallego del barco, Fernando Argibay (jefe de máquinas), el arrastrero zozobró en el momento del izado de carga, los hizo que escorase a estribor y que comenzase a entrar agua.

Él vio por última vez a Vicente Pazos en el puente, antes de que el barco se diese la vuelta. Mientras que seis tripulantes lograron subirse a las balsas salvavidas, Argibay se aupó junto a dos marineros de Senegal a la quilla del barco. Desde allí se lanzaron al agua para llegar a la balsa, pero solo él lo logró. Tres días pasaron a la deriva, y como informó a los medios, fueron "las últimas bengalas" las que les salvaron la vida. Llamaron la atención del mercante ro-ro Grande Argentina, que los recogió.

La radiobaliza no se activó (tiene un libertador hidrostático que se activa a entre 1,5 y 4 metros de profundidad) y el pecio no pudo ser localizado. Sobre este hecho, el jefe de máquinas sospechó que pudo "quedar enganchada en la red".

La Comisión Permanente de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos (Ciaim) fue la encargada de investigar el accidente, en cuya página oficial señala que el caso está "en curso".

La familia de Vicente Pazos espera poder conocer los resultados de la investigación "cuanto antes". Su hermana, Dori Pazos, explica que por el momento "no hay noticias" y que les "gustaría saber a qué se debió todo". "Me acuerdo perfectamente del día que me llamaron; costó muchísimo asumirlo, sobre todo porque no apareció", lamenta.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook