01 de julio de 2019
01.07.2019

Modernizar la flota sin subir capacidad

30.06.2019 | 22:22

La propuesta de reglamento sobre el Fondo Europeo Marítimo de la Pesca (FEMP) 2021-2027 cuya posición negociadora fue aprobada el pasado 18 de junio, tiene como objetivo fundamental apoyar la Política Pesquera Común (PPC), la política marítima de la UE y los compromisos internacionales en el campo de la gobernanza oceánica, especialmente en el contexto de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Considerada clave para garantizar la correcta implementación de los objetivos de la PPC, su efectividad ha estado en entredicho debido a la aplicación de distintas normas y la burocracia emanada de las estructuras comunitarias; pero el Consejo de Ministros de Agricultura y Pesca de la UE quiere convertirlo en una herramienta "flexible y viable" al servicios del sector pesquero europeo, según manifestaciones del presidente del Consejo, el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural de Rumanía, Petre Daea.

Las inversiones en seguridad a bordo, las condiciones laborales y la eficiencia energética, así como la adquisición o importación de embarcaciones pesqueras y la sustitución o modernización de motores para embarcaciones de hasta 24 metros de eslora, figuran en las demandas esenciales de ese sector al que el Consejo parece querer mirar ahora de frente, justo cuando mejor se conoce el posicionamiento contrario a todo ello del comisario de Medio Ambiente, Asuntos Marítimos y Pesca de la UE, el maltés Karmenu Vella, a quien no parece agradar que el fondo comunitario promueve el crecimiento del sector y a recuperación de el empleo de la pesca.

El presupuesto del FEMP ascendería a 6.140 millones, de los que 5.311 millones se destinarían al apoyo bajo gestión compartida y 829 millones al apoyo bajo gestión directa e indirecta. Son fondos que se engloban en los recursos del FEMP para los que la propuesta de la Comisión señala como dirección a seguir permitir que los Estados miembros orienten el apoyo a sus necesidades estratégicas en lugar de aplicarse en seleccionar entre el listado de acciones elegibles que la propia Comisión elabore. Este año, el Parlamento Europeo y la Comisión desarrollarán sus negociaciones para llevar a buen puerto lo que el FEMP está llamado a ser y que, al menos hasta este momento, para nada o casi nada crea expectativas favorables al concepto de desarrollo pesquero que prima en el sector. Porque llevar a cabo un plan de modernización de la pesca en medio de una planificación más restrictiva año tras año, no es precisamente lo que el pescador quiere.

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