Los tramos de la senda ZEC: qué lugares recorrer a pie o en bicicleta

El embalse de Cecebre, el Val de Barcés o el Pazo de Macenda son algunos de los puntos de interés en esta ruta

Senda de madera

Senda de madera / LOC

Redacción

La senda ZEC (Zona de Especial Conversación) de la Diputación tiene un gran atractivo porque discurre por uno de los espacios naturales de referencia en la provincia de A Coruña. Ciclistas y peatones tienen la posibilidad de recorrer los 26,5 kilómetros que pasan por Abegondo, Betanzos, Bergondo y Carral.

La ruta se divide en tres tramos y discurre en gran parte alrededor de la ribera del embalse de Cecebre, con una perspectiva espectacular del pantano. El primer tramo pasa por Abegondo, Bergondo, Betanzos y Carral mientras que el segundo y tercero cubre las áreas de Carral y Abegondo, conociendo así gran parte del territorio de la Reserva da Biosfera das Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo.

El ciclista o peatón logra disfrutar de una perspectiva espectacular del pantano de Cecebre

La senda cuenta con un ramal para Guísamo y otro que aprovecha el Val de Barcés para llegar hasta Carral, pasando por núcleos de población como Sarandóns.

El ciclista o peatón encontrará un sinfín de lugares atractivos en su paseo como el entorno del Pazo de Macenda; la ETAP de Cañás, que se encuentra en Carral; o el Observatorio de Aves de Crendes, para finalizar en el monumento a los Mártires de Carral.

Señalización de la senda ZEC

Señalización de la senda ZEC / LOC

Esta senda también permite acercarse a la zona de Guísamo y tiene la consideración ZEC por su gran interés medioambiental designado por los estados miembros de la Unión Europea. Esta ZEC comprende la extensión de la presa creada en 1976 en las confluencias de los ríos Barcés y Mero para abastecer de agua a la ciudad de A Coruña. El espacio protegido también recorre las zonas pantanosas de las colas de la presa y parte de los cursos fluviales de los dos ríos.

En el caso de Betanzos, la vía se adentra en el municipio de Piadela.

Fue a raíz de un estudio realizado por la Reserva de Biosfera Mariñas Coruñesas e Terras do Mandeo cuando la Diputación decidió apostar por la continuación del carril metropolitano, que tiene su final, después de recorrer la vía ciclista de O Burgo, al pie del embalse de Cecebre. 

Varios paneles a lo largo de la ruta, para dar más información al visitante, muestran una fotografía aérea de 1956 en la que se puede ver el entorno de los terrenos que serían inundados en 1976 para construir la presa de Cecebre y otras infraestructuras modernas como la A-6 y la AP-9 que tuvieron gran impacto en el territorio, así como la red de caminos de esta senda ciclable.

Este espacio, además, cuenta con una sorprendente diversidad de aves, como pueden ser patos, garzas, limícolas y zampullines.