El portavoz de la Policía, Orlin Cerrato, declaró a la prensa que el incidente ocurrió cuando los manifestantes llegaron al centro de Tegucigalpa y causaron algunos destrozos en edificios públicos y privados.

El mismo Velázquez, del Partido Democracia Cristiana de Honduras (PDCH), minimizó el hecho y dijo a Efe que "solamente me golpearon de palabra y con agua".

Agregó que el incidente se registró cuando él cruzaba la calle frente al Parlamento, hacia el Banco Central, que queda a un costado del poder legislativo.

"En ese momento venían los manifestantes, algunos me increparon, me lanzaron agua, se produjo una confusión, pero no ha pasado nada más, son gajes del oficio", expresó Velázquez.

Indicó que algunas personas están diciendo que recibió "una paliza en el piso", pero que eso se debe a una confusión, porque él "se sentó en una acera", y que luego había manifestantes y policías que le estaban protegiendo.

"Algún empellón se pudo dar, pero fue más una agresión de palabra y con agua", enfatizó el político hondureño.

Cerrato había indicado antes que Velázquez salió del Parlamento "para dialogar" con los seguidores de Zelaya, que "hubo un tipo de fricción", que varios manifestantes lo agredieron a golpes y que "afortunadamente salió ileso y está fuera de peligro".

Varios testigos también dijeron a periodistas que Velázquez caminaba frente al Banco Central cuando los manifestantes lo interceptaron y comenzaron a golpearlo, pero que en el mismo incidente hubo seguidores de Zelaya que intervinieron para evitarlo, a los que después de sumó la Policía.

Cerrato indicó que la Policía disolvió la manifestación de los seguidores de Zelaya, que hoy celebraron una nueva protesta para exigir el regreso al poder del depuesto gobernante a pesar de la advertencia de la autoridad de que no iba a permitir disturbios, tras los incidentes violentos del martes.

La protesta de ayer finalizó con el incendio de un autobús, un restaurante de comidas rápidas y la detención de más de 40 manifestantes, por lo que el Gobierno de Micheletti decretó toque de queda en la capital de las 22.00 a las 05.00 horas locales (de las 04.00 a las 11.00 GMT de hoy).

Hoy, antes de marchar al centro de la ciudad, unos 5.000 manifestantes celebraron pacíficamente un plantón a unos 200 metros de la Casa Presidencial, donde de nuevo exigieron la restitución de Zelaya y la salida de "los golpistas", como califican al Gobierno que preside Roberto Micheletti por designación del Parlamento.

Zelaya fue derrocado por los militares el 28 de junio pasado y sustituido por Micheletti por el Parlamento, organismo que hasta entonces presidía.

Los seguidores de Zelaya también culpan del golpe de Estado a la mayoría de los diputados del Parlamento, cuyos diputados de cuatro de los cinco partidos que tienen representación en ese poder, votaron a favor de que Micheletti fuera el nuevo presidente.

La mayoría de los diputados aseguran que contra Zelaya no hubo golpe de Estado, sino "sustitución constitucional".