El Gobierno golpista de Honduras volvió a decretar el toque de queda en la capital, Tegucigalpa, después de que, el miércoles por la noche (madrugada de ayer en España), otra multitudinaria protesta de seguidores del depuesto presidente, Manuel Zelaya, la segunda consecutiva, degenerara en fuertes disturbios en los que fue agredido el vicepresidente del Parlamento, Ramón Velázquez.

Los manifestantes, unos 5.000, protestaron en las cercanías de la Casa Presidencial sin que se registraran incidentes y, posteriormente, se dirigieron hacia el centro de la capital, donde se encuentra la sede del Legislativo. Sin embargo, antes de llegar al Parlamento, la protesta fue disuelta por policías y militares que impidieron el acceso hasta el Congreso Nacional, dijo a Efe Rafael Alegría, dirigente campesino y uno de los coordinadores del movimiento de resistencia popular que exige el regreso al país y al poder de Zelaya.

Las fuerzas del orden dispararon bombas de gases lacrimógenos, mientras un helicóptero de la policía volaba a baja altura sobre el centro de la capital. Varios manifestantes fueron perseguidos por los policías, según Alegría y otros testigos. Al menos 27 personas, entre ellas un venezolano, fueron detenidas en los disturbios. Sin embargo, un dirigente del Frente de Resistencia contra el Golpe de Estado, el sindicalista Israel Salinas, denunció a la prensa el arresto de "más de 300 compañeros". El diputado Marvin Ponce, que deberá ser operado de tres fracturas en un brazo, denunció que una veintena de policías le había golpeado.

El presidente Micheletti afirmó que las acciones violentas registradas en los últimos días por parte de seguidores de Zelaya no son contra su Gobierno, sino contra la población.

"La acción violenta y terrorista se propone interrumpir el proceso electoral", aseguró, tras pedir "la cooperación" de todos los hondureños para mantenerse "en guardia, prevenir y denunciar movilizaciones sospechosas de extranjeros infiltrados".

Micheletti insistió en que habrá elecciones generales en noviembre y el Tribunal Supremo Electoral (TSE) dio luz verde a los partidos para que comiencen la campaña electoral el próximo día 31.