La ciudadana francesa Clotilde Reiss, juzgada en Irán por espiar e instigar las manifestaciones postelectorales del pasado mes de junio, fue liberada hoy, anunció el Palacio del Elíseo.

Reiss, cuyo juicio terminó el pasado miércoles, saldrá de la prisión de Evin hacia la Embajada francesa en Teherán "a la espera de su regreso a Francia".

El ministro francés de Asuntos Exteriores, Bernard Kouchner, reconoció que Francia había pagado una fianza que "no es enorme, no es de varios cientos de miles de millones de euros".

El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, ha hablado con ella por teléfono y le ha transmitido "su alegría" y su "pleno apoyo, así como el de los franceses".

Sarkozy solicitó además que "se ponga fin rápidamente a los procesos judiciales" que "nada justifica" contra Reiss y contra Nazak Afshar, empleada local de la Embajada francesa juzgada también en el macrojuicio contra los opositores, junto a otra empleada de la Embajada del Reino Unido.

El presidente francés, en un comunicado agradece a los "países de la Unión Europea y otros países amigos como Siria la solidaridad y el apoyo que nos han aportado y que continuaran aportándonos hasta que nuestras dos compatriotas recobren su plena libertad".

La joven profesora, lectora en la Universidad de Ispahan, envió fotografías a sus amigos de las manifestaciones que estallaron tras la polémica reelección del presidente, Mahmud Ahmadineyad, el pasado 12 de junio, según la diplomacia francesa.

Reiss fue detenida el pasado 1 de julio en el aeropuerto Imán Jomeini de Teherán cuando se disponía a abandonar Irán.

Irán ha acusado a Occidente, y en especial a Estados Unidos, el Reino Unido, Alemania y Francia, de participar e instigar los disturbios poselectorales, con el objetivo de propiciar lo que denomina una "revolución de terciopelo".