La Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), bajo mando de la OTAN, respondió así a la decisión de las autoridades afganas de observar un alto el fuego en la fecha electoral.

"Después de la llamada del Gobierno de Afganistán a un Día de la Paz, la ISAF suspenderá todas sus ofensivas durante" la jornada electoral, dijo la OTAN.

La organización militar precisó que "tan sólo aquellas operaciones consideradas necesarias para proteger a la población serán llevadas a cabo en ese día".

"Nuestros esfuerzos junto a nuestros socios de seguridad afganos se centrarán en proteger al pueblo de Afganistán de los insurgentes para que la población pueda ejercer libremente su derecho a escoger al próximo presidente y sus representantes provinciales", expuso un portavoz de la ISAF, el general de brigada Eric Tremblay.

Tras el despliegue adicional con motivo de las elecciones de este mes, la ISAF cuenta con más de 60.000 efectivos en Afganistán, algo menos de la mitad estadounidenses.

Otros 40.000 soldados de EEUU se hallan bajo mando directo de Washington y llevan a cabo la misión antiterrorista "Libertad Duradera", aunque el nuevo jefe de ambas misiones, el general Stanley A. McChrystal, apostó desde su llegada en junio por coordinar sus esfuerzos.