En un comunicado, el Gobierno sirio refleja la postura expresada por Asad a Maliki en la reunión que ambos han mantenido hoy: "El apoyo de Siria a Irak es total en todos los aspectos para mejorar la seguridad y estabilidad, y preservar la integridad territorial de Irak".

El presidente sirio apoyó a Maliki en el proceso de reconciliación nacional en el que se encuentra inmerso el país y éste le transmitió que espera que esta visita sirva para "mejorar la cooperación entre los dos países en asuntos de interés mutuo".

Se trata de la segunda visita de Al Maliki a Siria. Maliki estuvo exiliado en Siria durante los años en que Sadam Hussein estuvo en el poder.

La reunión con El Asad se produce una semana después de que una delegación estadounidense, encabezada por el general Michael Moeller, del Comando Central de EEUU, analizara con funcionarios sirios el tema de la frontera de ambos países.

Por su parte, funcionarios iraquíes dijeron que el primer ministro pediría a Asad la extradición de cualquier detenido sospechoso de participar en ataques de la insurgencia.

Siria alberga un número desconocido de ex funcionarios del partido Baaz del depuesto Sadam Husein y el Gobierno iraquí acusa a Siria de permitirles vivir y participar en política.

El viaje de Maliki se produce después de un repunte de la violencia sectaria dirigida contra los chiíes del país que se ha cobrado la vida de unas 120 personas en las últimas semanas, el peor repunte violento desde la retirada parcial de las tropas de EEUU de las ciudades de Irak.

El primer ministro iraquí estaba acompañado de su ministro de Petróleo, Husein al Shahristani, y del ministro de Aguas, Latif Rashid.

Uno de los asuntos conflictivos que comparten ambos países es el caudal del río Éufrates. Irak acusa a Siria de que el agua que llega es insuficiente para sus necesidades agrícolas.

Igual de importantes son las conversaciones para reabrir el oleoducto que discurre desde el norte de Irak a través de Siria y para llevar petróleo a la costa del Mediterráneo.

Hubo un acuerdo al respecto en agosto de 2007, pero ambos gobiernos alegaron problemas técnicos y aun permanece inoperativo.

Esta infraestructura, que data de los años 1970, funcionó brevemente desde el 2000 hasta 2003, cuando el país fue invadido por Estados Unidos y Gran Bretaña.

Finalmente, el primer ministro iraquí tiene en su agenda una reunión con líderes tribales de su país que viven en Siria. Su objetivo es convencerles para que regresen a Irak y contribuyan al proceso de reconstrucción nacional.

Se calcula que hay 800.000 iraquíes que viven en Siria.