Un comunicado de la Presidencia en Mogadiscio señaló que las tropas gubernamentales ocuparon de madrugada la ciudad de Lugh, que estaba en poder del grupo radical islámico Hezb al Islam, aliado de la milicia de Al Shabab, a la que EEUU vincula con Al Qaeda.

La nota, difundida por el portavoz presidencial Abdulkader Mohamed Osman, precisa que "las tropas gubernamentales, encabezadas por el coronel Mohamud Osman Wali, ocuparon Lugh" y agrega que "este Gobierno tiene intención de recuperar todo el territorio del país del control de las milicias".

También indica que las fuerzas gubernamentales que han ocupado Lugh pertenecen a una milicia local aliada del ejecutivo que han sido entrenadas en la ciudad fronteriza etíope de Dollow.

Residentes en Lugh dijeron a Efe por teléfono que varios cientos de soldados gubernamentales entraron en la ciudad y la ocuparon sin resistencia.

Hassan Hared Nur, un vecino del lugar, explicó que "unos 300 milicianos gubernamentales entraron en la ciudad por diversas direcciones y tomaron el control sin resistencia de Hezb al Islam".

"Las tropas gubernamentales ocuparon la comisaría de Policía, el edificio del Gobierno local y las principales calles, al tiempo que ordenaban a la gente abrir los comercios con normalidad", apostilló Nur.

Lugh es la segunda ciudad ocupada por combatientes gubernamentales en la región de Gedo en tres días, después de que el lunes la milicia pro gubernamental Ahlu Sunna arrebatara a Al Shabab la ciudad de Bulo Hawo, junto a la frontera con Kenia.

El portavoz de Al Shabab en la región, Sheikh Hasan Yaqub, dijo a Efe por teléfono que las dos ciudades han sido capturadas por milicias "leales a Etiopía".

"Estas marionetas de los etíopes han ocupado las ciudades y, cuando los etíopes que los apoyan se vayan, los expulsaremos de nuevo", indicó Yaqub, quien anunció "fuertes ataques" contra las tropas gubernamentales e internacionales en el mes sagrado musulmán de Ramadán, que está a punto de comenzar.

En otras zonas del sur y centro-oeste de Somalia, en especial en las fronterizas con Etiopía, también se desarrollan operaciones militares contra las milicias radicales islámicas que encabeza Al Shabab.

Por su parte, el Parlamento somalí aprobó, por 421 votos contra 23, el estado de emergencia en el país, declarado hace dos meses por el Gobierno.

El presidente del Parlamento, Sheikh Adan Mohamed Nur, dijo a los medios locales que la Cámara ha aprobado el estado de emergencia durante tres meses.

Somalia vive en el caos y sin un Gobierno central efectivo desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barré y los clanes tribales y milicias radicales islámicas se dividieron el territorio.

Al Shabab y sus aliados controlan gran parte del territorio del sur y centro del país, que tratan de recuperar las tropas del Gobierno y las milicias que lo apoyan.

En Mogadiscio, la Unión Africana (UA) tiene destacados unos 4.500 militares de Burundi y Uganda en su Misión en Somalia (AMISOM), que apoya al Gobierno y protege instalaciones estratégicas, como el aeropuerto.

El pasado 8 de mayo, los radicales islámicos iniciaron una ofensiva para derrocar al Gobierno, que causó más de un millar de muertos, la mayoría civiles, y decenas de miles de nuevos desplazados.

Esto ha llevado al país a la peor crisis humanitaria de su historia con, más de 4 millones de personas, la mitad de su población, con necesidad de ayuda humanitaria urgente para sobrevivir.