En un rueda de prensa en el Palacio Presidencial de Mogadiscio, Ahmed recaló que el Ramadán puede ofrecer una vía a la paz si la aceptan los grupos radicales islámicos que se oponen a su Gobierno, respaldado por la comunidad internacional.

"Comparezco hoy para enviar al pueblo somalí, que se enfrenta a momentos muy duros, mis deseos de paz y prosperidad", dijo Ahmed, quien se dirigió "a la oposición para decirles que acepten un alto el fuego incondicional y que hagamos del Ramadán una oportunidad de acabar con las hostilidades y de hablar del futuro del país".

Según el presidente somalí, la guerra no llevará a la solución de los problemas del país, pero recalcó que "si somos atacados, tendremos que tomar medidas defensivas".

Antes de iniciarse la conferencia de prensa, fuertes combates se iniciaron en la zona de la carretera de Afgoi, donde al menos diez personas resultaron muertas y otras treinta heridas.

El vicealcalde de Mogadiscio, Abdulfatah Shaweye, dijo a Efe que combatientes del grupo radical islámico Al Shabab, al que EEUU vincula con Al Qaeda, atacaron a las tropas gubernamentales, éstas se defendieron y dieron muerte a diez de ellos.

"Nos atacaron. Habían anunciado que intensificarían los combates (en Ramadán), pero les derrotamos y matamos a diez de ellos", indicó Shaweye, quien recalcó que, "en Ramadán, vamos a acabar con Al Shabab en Mogadiscio y esperamos que Dios nos ayude a hacerlo".

Por contra, el portavoz de Al Shabab, Sheikh Ali Mohamud, aseguró a Efe por teléfono que habían ocupado la zona y que no habían tenido bajas.

"Hemos tomado el puesto de control (de la carretera de Afgoi) y ninguno de los nuestros ha muerto", insistió, en referencia a esa vía que une la capital somalí con el sur del país.

Mohamud también reitero que "planeamos llevar a cabo ataques y hay varios 'mártires' (suicidas) que quieren hacer estallar sus bombas contra las fuerzas de la Unión Africana y objetivos gubernamentales y que lo quieren hace en Ramadán".

Entre el jueves y el viernes pasados más de sesenta personas murieron en distintos puntos de Somalia, gran parte de ellas en Mogadiscio, donde en los dos días pasado se han registrado intensos combates entre las tropas de la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM) y Al Shabab.

Las fuerzas de la UA, compuestas por unos 4.500 soldados de Burundi y Uganda, respaldan al Gobierno de Ahmed y protegen instalaciones gubernamentales y estratégicas de Mogadiscio, como el aeropuerto.

Somalia vive en el caos y sin un Gobierno central efectivo desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barré y los clanes tribales y milicias radicales islámicas se dividieron el territorio.

El país se encuentra en estos momentos en la peor crisis humanitaria de su historia con, más de 4 millones de personas, la mitad de su población, con necesidad de ayuda humanitaria urgente para sobrevivir.