La organización militar no reveló la nacionalidad de las víctimas, una prerrogativa que tienen los estados correspondientes.

"A pesar de estas duras pérdidas, continuaremos nuestra misión con determinación y concentraremos nuestras actividades en la protección de la población afgana y en acabar con la amenaza insurgente sobre sus vidas", dijo un portavoz de la ISAF, el general de brigada Eric Tremblay.

En el este del país, una fuerza conjunta de las tropas de la OTAN y del Ejército afgano detuvieron a cuatro supuestos insurgentes en dos operaciones contra miembros de la red Haqqani y extremistas relacionados con ataques con artefactos explosivos.

Las ofensivas se desarrollaron ayer en la provincia de Paktya (este) y en la centroriental de Wardak, aseguró la comandancia de la ISAF, en otro comunicado.

Según la nota, las ofensivas, lanzadas contra recintos supuestamente utilizados por los insurgentes, no causaron víctimas militares ni civiles.

La insurgencia, especialmente activa en el sur y en el este del país, ha intensificado sus ataques contra las fuerzas de seguridad afganas e internacionales en los últimos días con el objetivo de desestabilizar las elecciones presidenciales celebradas el pasado jueves.

Los talibanes pidieron el boicot a los comicios -los segundos tras la invasión de EEUU- y amenazaron a los ciudadanos que acudieran a las urnas.