La tardanza se debió a las extensas discusiones que se hicieron hasta establecer si podían votar todos los legisladores ya que algunos de ellos están sometidos a una investigación preliminar de la Corte Suprema de Justicia.

Durante la sesión, el representante de Cambio Radical José Rozo dijo haber recibido ofrecimientos de una funcionaria del Gobierno para que votara en favor de la iniciativa.

Minutos después esa denuncia fue desmentida por el ministro del Interior y Justicia, Fabio Valencia, quien reiteró la limpieza y pulcritud con la que el Gobierno ha actuado en el debate del referendo.

El legislador oficialista Roy Barreras había asegurado que el Partido Social de Unidad, conocido como La U y al que pertenece Uribe, ya tiene asegurados al menos 90 votos, frente al mínimo de 84 necesario para sacar adelante el referendo.

Por su parte, el presidente de La U, Luis Carlos Restrepo, explicó que la bancada del partido firmó un acta de compromiso para votar a favor del referendo en una reunión sostenida hoy.

La semana pasada el Senado aprobó el referendo sobre la reelección en medio de la retirada del izquierdista Polo Democrático Alternativo (PDA) y del Partido Liberal.

En esa oportunidad también fueron denunciadas supuestas presiones por parte del Gobierno.

El senador liberal Juan Manuel Galán afirmó que se ha repartido "dinero en efectivo" entre los legisladores, en tanto que el aspirante presidencial Germán Vargas Lleras, del partido Cambio Radical, afirmó que varios parlamentarios han sido "seriamente presionados" para votar a favor del referendo.

Por su parte, el precandidato liberal Rafael Pardo denunció que el Gobierno ha empleado 220.000 millones de pesos (unos 110 millones de dólares) de un fondo destinado a seguridad ciudadana para comprar votos.