El Ministerio francés de Asuntos Exteriores confirmó ayer que uno de los dos agentes de seguridad franceses secuestrados en Somalia desde mediados del mes pasado consiguió "escapar de sus captores" en una operación que "se produjo sin violencia", al tiempo que indicó que Francia "no ha entregado ningún rescate".

Marc Aubrière, que fue secuestrado en un hotel de Mogadiscio, junto a un compañero con el que trabajaba para el Gobierno somalí, explicó que se escapó "a medianoche, cuando los guardias estaban muy cansados y dormidos". "No maté a ninguno ni herí a ninguno mientras escapaba", aseguró el francés, contradiciendo al oficial de policía somalí Abdiqadir Odweyne, que aseguró que "el asesor mató a los tres hombres de Al Shabab que le custodiaban".

Aubrière relató que tras huir de sus captores, miembros de Hizbul Islam, milicia aliada del grupo islamista Al Shabab, caminó durante cinco horas antes de llegar al palacio presidencial en Mogadiscio. "Estoy feliz y pronto veré a mi familia", dijo en cuanto a su estado de ánimo. El destino del otro agente francés capturado no está totalmente claro aunque varias fuentes, consultadas por Efe, aseguraron que está en manos del grupo radical islámico Al Shabab, al que el Gobierno de Estados Unidos vincula con la organización terrorista Al Qaida.