El vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, subrayó en Jerusalén ante el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, la "determinación" de su país para evitar que Irán desarrolle el arma nuclear.

"Estamos decididos a impedir que Irán adquiera armamento nuclear y estamos trabajando con muchos países del mundo para convencer a Teherán de que cumpla sus obligaciones internacionales", dijo en una rueda de prensa conjunta con Netanyahu tras la reunión que mantuvieron este mediodía.

Biden, el integrante de mayor rango de la Administración Obama que visita Israel, dejó también claro a su anfitrión que "no existen diferencias" entre sus respectivos países "en lo tocante a la seguridad de Israel".

Según medios locales, el plan nuclear iraní -que Israel percibe como una amenaza a su existencia- ha centrado el contenido de las reuniones a puerta cerrada del número dos de Obama, que inició ayer una gira de cinco días por Oriente Medio que le llevará también al territorio palestino ocupado de Cisjordania y a Jordania. Biden pretende convencer a Israel de que no se lance a una aventura militar para frenar los planes nucleares de Irán y dé tiempo a la opción diplomática y a las sanciones.

Israel ya bombardeó un reactor nuclear en Osirak (Irak) en 1981 y otro -según EEUU, aunque Damasco lo niega- en Siria en 2007, cuando sintió que suponían un riesgo para su seguridad.

Biden, que hoy visitará territorio palestino, también tuvo palabras para las negociaciones indirectas de paz que israelíes y palestinos han acordado iniciar con mediación de EEUU, según anunció ayer oficialmente el enviado de la Casa Blanca para Oriente Medio, George Mitchell, antes de abandonar la zona.

El vicepresidente norteamericano advirtió a las partes de que tendrán que adoptar "históricos compromisos audaces" para poner fin al conflicto armado más largo del globo, y aseguró que su país "siempre estará con quienes toman riesgos en pro de la paz".

"Ustedes están preparados para hacerlo y espero que los palestinos también lo estén", agregó.

La realidad contradijo sus palabras por la tarde, cuando el Ministerio de Interior israelí anunció la aprobación de un proyecto de construcción de 1.600 nuevas viviendas para expandir la colonia judía de Ramat Shlomo en el territorio palestino ocupado de Jerusalén Este.

La iniciativa ampliará al este y al sur la colonia de Ramat Shlomo, poblada por ultraortodoxos judíos y situada cerca de la Línea Verde, la frontera virtual entre territorio israelí y palestino internacionalmente reconocida. Poco después, la Autoridad Nacional Palestina advirtió de que el proyecto "condena al fracaso" el diálogo de paz con Israel antes de su inicio.

"Se trata de una decisión peligrosa que obstaculizará las negociaciones y condena al fracaso los esfuerzos de EEUU antes incluso de que hayan empezado", señaló el portavoz de la Presidencia de la ANP, Nabil Abu Rudeina, en un comunicado.

Biden ya fue recibido el lunes, a su llegada, con otra ampliación de un asentamiento judío, en ese caso de 112 casas más en Beitar Ilit, en Cisjordania. Estas decisiones pueden retrasar el inicio de un diálogo cuya "estructura y alcance" ya ha empezado a determinar con las partes su mediador, Mitchell.

Las nuevas conversaciones pondrían fin a más de un año de parón diplomático, iniciado con una ofensiva israelí en Gaza que dejó más de 1.400 muertos, la gran mayoría de3 ellos civiles.

Después de los anuncios, el vicepresidente Biden condenó el anuncio del Gobierno hebreo de 1.600 nuevas viviendas en Jerusalén Este. "Condeno la decisión del Gobierno de Israel de seguir planificando nuevas viviendas", denunció en un comunicado, que criticó "el contenido y el momento" en que se ha realizado el anuncio.