07 de octubre de 2011
07.10.2011

Sarah Palin pasa a segundo plano

La exgobernadora de Alaska y excandidata como vicepresidenta decide, "tras muchas oraciones", no presentarse a las primarias republicanas para la carrera a la Casa Blanca

07.10.2011 | 02:00
Sarah Palin saluda en la convención nacional republicana en 2008. / efe

Sarah Palin, exgobernadora de Alaska y excandidata vicepresidencial en 2008, anunció ayer que, "tras muchas oraciones" y tras estudiarlo seriamente, ha decidido no concurrir a las primarias republicanas para las elecciones presidenciales de 2012. Palin, que se subió a la ola del Tea Party desde los primeros compases de 2009, ha venido intentando desde entonces capitalizar sin éxito el tirón de este movimiento ultraconservador.

En una carta difundida a sus seguidores, Palin explicó que para ella y su esposo Todd la familia "es lo primero" y que ambos le han dado "mucha importancia a la vida familiar antes de tomar esta decisión". En la misiva, Palin hizo un llamamiento a la unidad del Partido Republicano para "restablecer" a Estados Unidos.

"Mi decisión se basa en una revisión de lo que han logrado conservadores e independientes con sentido común, especialmente en el último año. Creo que en este momento puedo ser más eficaz en un papel decisivo para ayudar a elegir a otros verdaderos servidores públicos a distintos cargos, desde gobernadores congresistas o la propia Presidencia", precisó Palin.

La política republicana considera que la prioridad en estos momentos es continuar apoyando a quienes "frenarán la transformación fundamental de nuestra nación y, en su lugar, buscarán la restauración de nuestra grandeza, nuestra virtud y nuestra república constitucional basándose en el imperio de la ley".

Tras conocer la noticia, su compañero de fórmula en 2008, el excandidato presidencial y senador John McCain, dijo a través de su cuenta en Twitter que confía en que Palin "seguirá jugando un papel importante" en el partido y en Estados Unidos. La derrota de Palin en los comicios de 2008 representó el comienzo de su férreo activismo conservador y, de hecho, la exgobernadora dejó claro ayer que no piensa desaparecer del mapa político estadounidense.

En su misiva, Palin prometió que continuará impulsando "las discusiones en favor de la libertad y el libre mercado, especialmente en la contienda por la presidencia, en la que", apuntó, "nuestros candidatos deben abrazar una acción inmediata hacia la independencia energética" a través del desarrollo de fuentes de combustible domésticas y renovables.

También recetó Palin una reducción de impuestos y de las "onerosas" regulaciones que "eliminan a la industria estadounidense" del mapa de la competición mundial, y consideró que los candidatos presidenciales en liza "deben presionar siempre por reducir el peso del Gobierno para fortalecer la economía y permitir que el sector privado cree empleos".

Palin anunció que, en las próximas semanas, ayudará a coordinar estrategias para "reemplazar a Obama, reconquistar el Senado y mantener la Cámara de Representantes" bajo control republicano. Los republicanos consiguieron recuperar la mayoría en la Cámara en las elecciones de 2010, pero siguen en minoría en el Senado.

Con sus continuas críticas contra la administración Obama y su conservadurismo social, expresado más a través de su perfil en Facebook que en comparecencias públicas o en entrevistas, Palin nunca ha dejado de acaparar titulares.

Sin embargo, aunque ha coqueteado hasta el final con incorporarse a la contienda presidencial de 2012, la realidad se le ha mostrado tozuda y su bajo nivel de respaldo en las encuestas le ha aconsejado tirar la toalla antes de que se inicien los combates de verdad, que son los que cuestan millones.

De hecho, según el Centro para Políticas Responsables, entre enero y junio pasados, Palin se gastó casi 200.000 dólares (unos 150.000 euros) en consultores políticos y en la realización de encuestas para explorar sus posibilidades presidenciales.

Dos favoritos, por ahora

Con su anuncio, Palin se convierte en el segundo líder republicano que despeja los rumores sobre su posible candidatura. El pasado martes, el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, anunció que tampoco concurrirá a las primarias para 2012, generando decepción en las personalidades republicanas que habían insistido en que se presentase.

Cuando faltan trece meses para las presidenciales, de entre los nueve candidatos republicanos en liza, sólo el gobernador de Texas, Rick Perry, y el exgobernador de Massachusetts, Mitt Romney, han logrado hacerse hasta ahora con un perfil de favoritos. Precisamente, el aspirante Rick Perry ha recaudado ya algo más de 12,5 millones de euros para su campaña tras anunciar su intención de participar en la carrera republicana por la Casa Blanca. Perry anunció su candidatura en agosto e irrumpió con fuerza, aunque estas últimas semanas ha perdido ímpetu por sus malas prestaciones televisivas.

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