07 de octubre de 2011
07.10.2011

Violentos combates entre Ejército y soldados desertores al norte de Siria

La ONU eleva a 2.900 los muertos por la represión. Soldados sirios penetran en territorio de Líbano para matar a un agricultor

07.10.2011 | 02:00

El norte de Siria está sumido en una escalada de violencia con la sucesión de combates entre el ejército y militares desertores en la provincia de Idleb, en los que ayer murieron al menos doce personas.

En esta provincia fronteriza con Turquía se cuentan por miles los soldados que han abandonado las filas del presidente sirio, Bachar al Asad, según los grupos opositores.

Estas deserciones han desencadenado una fuerte ofensiva militar, que ayer se centró en varios pueblos de la parte occidental de la región montañosa de Yabal al Zauya.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos indicó que entre los fallecidos hay siete soldados del Ejército de Al Asad y otras cinco personas, entre civiles y desertores.

Los enfrentamientos comenzaron hace dos meses pero en los últimos días se han recrudecido, después de que las tropas regulares lograran el control de la ciudad central de Al Rastan, donde los desertores presentaron dura batalla.

Desde el inicio de la revuelta contra Al Asad, Idleb es escenario de masivas protestas y de una fuerte represión contra los civiles por parte del régimen, que obligó a decenas de miles de personas a buscar refugio en Turquía. La mayoría de las deserciones se han registrado en las provinciales centrales de Homs y Hama, además de en Idleb, principales bastiones de las protestas.

De hecho, en Homs continuaron ayer las operaciones militares, que incluyeron amplias campañas de arrestos. Ninguna de estas informaciones puede ser verificada de forma independiente debido a las restricciones impuestas por las autoridades sirias a los periodistas.

Este recrudecimiento de los choques se produjo tan solo un día después de que Al Asad emitiera un decreto en el que convocó elecciones municipales el 12 de diciembre.

Esta medida, al igual que otras reformas que ya adoptó en los últimos meses, no parece haber hecho mella en la población después de meses de represión que, según la última cifra facilitada por la ONU, se ha cobrado la muerte de al menos 2.900 personas.

Mientras, la oposición siria se ha organizado para plantar cara al régimen de Al Asad y el pasado domingo anunció en Estambul la formación del Consejo Nacional Sirio, cuyo presidente será posiblemente elegido mañana sábado.

De esta forma, los opositores intentan unificar voces y presentarse ante la comunidad internacional como un interlocutor válido.

Por otro lado, un grupo de militares sirios asesinó a un agricultor de la misma nacionalidad en el este del Líbano, cerca de la frontera con Siria. Los soldados penetraron en territorio libanés y dispararon contra el agricultor, casado con una libanesa. Líbano inició una investigación para aclarar el incidente.

No es la primera vez que tropas sirias irrumpen en territorio libanés, donde se refugian miles de sirios para huir de la represión. Hace dos días, tanques sirios penetraron en la aldea de Arsal, y dispararon contra una fábrica abandonada, al creer que acogía a opositores.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook