Más de doscientas personas fueron detenidas ayer por la policía en el campamento del movimiento Ocuppy Los Ángeles al negarse a evacuar la zona, informó la cadena CNN. Los agentes llegaron a primeras horas de la madrugada y comenzaron a movilizar a los manifestantes con un dispositivo de más de 1.400 efectivos, informó el jefe de la policía, Charlie Beck.

El campamento de Los Ángeles, que ha permanecido durante unos 60 días, se había convertido en el más grande que quedaba en Estados Unidos después de que la policía desmantelase Zuccotti Park en Nueva York el 15 de noviembre.

Oficiales antidisturbios armados con porras cerraron las calles alrededor del ayuntamiento de la ciudad, usando megáfonos para advertir a los manifestantes de que debían dispersarse. Durante la operación, más de una docena de indignados se sentó en un círculo cerrado en el centro del campamento con los brazos entrelazados para evitar el desalojo que, pese a los arrestos, finalmente se produjo sin violencia.

En Filadelfia, otros cuarenta manifestantes fueron detenidos tras un enfrentamiento con la Policía durante el desalojo de su campamento. El movimiento de los indignados comenzó hace más de dos meses en Nueva York con el grupo conocido como Ocuppy Wall Street, que protestaba por los excesos del sistema financiero y que se ha ido extendiendo a otras ciudades del país norteamericano.