La policía de la región separatista georgiana de Osetia del Sur efectuó ayer disparos al aire para impedir que los opositores entraran en la sede del Gobierno para exigir que se reconozca la victoria electoral de su líder, Alla Dzhióyeva.

Según fuentes oficiales, los disparos de advertencia dispersaron a los manifestantes que se habían congregado junto al edificio gubernamental en Tsjinvali, capital suroseta, donde se encuentra la Comisión Electoral Central. El incidente se produjo mientras el presidente saliente, Eduard Kokoiti, llamaba a la población a mantener la calma tras la polémica decisión del Supremo de anular las elecciones presidenciales del domingo.

Dzhióyeva se había proclamado por la mañana presidenta de la región separatista, tras calificar de anticonstitucional la decisión del Supremo de anular los resultados de la segunda vuelta que le daban una clara victoria sobre el candidato prorruso, Anatoli Bibilov.

Dzhióyeva argumenta que "las elecciones fueron declaradas válidas por la comisión electoral y por todos los observadores internacionales".