La autoridad electoral egipcia decepcionó ayer, un día más, a quienes esperaban conocer el resultado de la primera fase de las elecciones legislativas, desarrolladas el lunes y martes. Tras haber aplazado por dos veces esta semana la comunicación de los resultados, la comparecencia de ayer de su presidente, Abdelmoaiz Ibrahim, no despejó ninguna duda.

Ibrahim se limitó a decir que solo cuatro de los candidatos lograron directamente su escaño, al lograr más del 50% de los votos. Pero no dijo ni una palabra que permita confirmar los datos avanzados por los Hermanos Musulmanes, que aseguran haber logrado el 40% de los sufragios con Libertad y Justicia.

Según los resultados que hasta ahora se han filtrado, los salafistas (islamistas integristas) de Al Nur serían la segunda fuerza, seguidos del liberal Bloque Egipcio. Pero ninguna de estas especulaciones pudo ser confirmada ayer ya que, tras ser duramente criticadas durante la semana por los sucesivos aplazamientos, las autoridades electorales se limitaron a facilitar datos técnicos envueltos en un lenguaje grandilocuente. Ibrahim explicó que la primera fase de unas elecciones que se prolongarán hasta marzo registró una participación del 62% del electorado, "la más alta en unas elecciones parlamentarias en la historia de Egipto, desde el tiempo de los faraones hasta ahora".

Ibrahim añadió que votaron casi 8,5 millones de personas sobre los más de 13,6 millones de electores llamados a las urnas en esta ronda, que se celebró en nueve provincias, entre ellas El Cairo y Alejandría, y cuya segunda vuelta se disputará este lunes y martes. En las 9.873 mesas electorales que recibieron a votantes se registraron más de 7,9 millones de votos válidos, mientras que el número de votos nulos rebasó el medio millón.

Entre los candidatos que lograron el escaño en la primera fase está el reconocido politólogo y analista liberal Amr Hamzawy, en representación de la circunscripción cairota de Heliópolis, de clase alta.

Junto a él, los otros candidatos que superaron la mitad de los votos fueron los representantes de los islamistas Hermanos Musulmanes Ramadan Salem, en El Cairo, y Akram El Shaer, en Port Said (norte), así como el periodista Mustafa Bakry, de tendencia nacionalista árabe, también en El Cairo.

El responsable de la Comisión Suprema Electoral denunció varias irregularidades en el proceso, pero que "no afectaron a la limpieza e integridad" de los comicios. A la cabeza de esas irregularidades, citó la campaña electoral que muchos partidos mantuvieron a las puertas de los colegios electorales.

Pocos cambios

El nuevo primer ministro de Egipto, Kamal Ganzouri, mantendrá en su administración al menos a la mitad de los antiguos ministros, según reveló la televisión nacional, a la espera de que la lista quede confirmada oficialmente.

El Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, que lidera Egipto desde la caída de Mubarak en febrero, aceptó la dimisión del anterior Gobierno después de las multitudinarias protestas que pedían una transición a una administración civil.

La junta militar encargó la formación de lo que se ha llamado "gobierno de salvación nacional" a un antiguo conocido de la opinión pública. Ganzouri, de 78 años, ya ejerció como primer ministro en los 90, con Mubarak como presidente.