Herman Cain anunció ayer que abandona la carrera para hacerse con la candidatura republicana a las elecciones de EEUU de 2012 tras una semana de conjeturas y un descenso de popularidad en las encuestas, después de que se revelaran una serie de escándalos de acoso sexual y de infidelidades en los 90.

El aspirante hizo el anuncio en Atlanta (Georgia) ante más de un centenar de seguidores, en lo que se esperaba iba a ser una fiesta para inaugurar el cuartel general de su campaña. Acompañado de su esposa Gloria, este empresario dueño de una cadena de pizzerías señaló que "las falsas acusaciones no probadas" han hecho "un tremendo daño" a su familia y "han desviado" su capacidad de presentar soluciones.

"Una de las primeras declaraciones que quiero hacer es que estoy en paz con mi Dios. Estoy en paz con mi esposa y ella está en paz conmigo", dijo Cain, después de que una empresaria de Atlanta asegurara que mantuvo una relación extramatrimonial durante 13 años con el candidato.

Cain aseguró que convertirse en presidente de Estados Unidos era su "plan A", pero que decidió suspender su campaña presidencial "por las continuas distracciones y el daño continuo causado a mi familia".