El Gobierno francés ha decidido reducir temporalmente su delegación diplomática en Irán por "motivos de seguridad" tras el asalto sufrido el pasado martes por la Embajada británica en Teherán.

"Algunos miembros del personal diplomático y sus familias regresarán de Irán y volverán a Francia", declaró un portavoz bajo el anonimato, quien además eludió dar más detalles sobre la fecha de su partida o el tiempo que permanecerán en Francia.

Mientras, los diplomáticos iraníes expulsados de Reino Unido en el último episodio del grave conflicto diplomático entre ambos países llegaron ya a Teherán, donde fueron recibidos por decenas de miembros de las milicias Basij afines al régimen de los Ayatolás, entre gritos de "Muerte a Inglaterra".

"Embajada de espías cerrada para siempre", rezaba una pancarta entre el grupo de al menos un centenar de hombres y mujeres congregadas en el aeropuerto Jomeini.

Londres había decidido con antelación evacuar a su personal de la Embajada en Teherán tras el asalto en protesta por la última ronda de sanciones contra el programa nuclear de la república islámica.

Alemania, Italia y Países Bajos retiraron a sus respectivos embajadores en protesta por el incidente. Por otra parte, la decisión de Londres es una acción "temeraria e irresponsable", dijo ayer el viceministro iraní de Exteriores. "Sin duda el Gobierno británico pagará por su inadecuado comportamiento con Irán durante los últimos años", agregó un portavoz iraní.