Artificieros germanos desactivaron ayer con éxito en la ciudad alemana de Coblenza una bomba de aviación de 1,8 toneladas de tiempos de la II Guerra Mundial, para lo que previamente alrededor de 45.000 personas habían tenido que ser evacuadas.

En unas tres horas, los expertos neutralizaron además de esta bomba de aviación británica, descubierta recientemente por paseantes a orillas del Rin, otro artefacto -estadounidense- de 125 kilogramos, tarea especialmente complicada por el mal estado que presentaba, y volaron un bidón con químicos contaminantes.

Los artefactos y el bidón salieron a la superficie como consecuencia del bajo nivel del río debido a la casi ausencia de precipitaciones en noviembre.

Coblenza, en el oeste del país, se asemejaba ayer por la mañana en varios de sus distritos a una ciudad fantasma después de que casi la mitad de su población, en un radio de 1,8 kilómetros alrededor de los artefactos, fuera evacuada.

La mayor evacuación en la historia de Alemania para desactivar una bomba comenzó el pasado miércoles con el traslado de los pacientes de las unidades de cuidados intensivos de dos hospitales, a los que siguieron ayer los enfermos ingresados en otros departamentos, así como siete residencias de ancianos. Asimismo, entre el viernes y el sábado fue evacuado un centro penitenciario.

Además, las comunicaciones regionales hasta Coblenza por ferrocarril y carretera quedaron interrumpidas desde la mañana y hasta después de la desactivación de los artefactos.

El amplio operativo incluía cerca de 2.500 efectivos, entre los que figuran 600 bomberos, 400 enfermeros y 600 conductores para 300 ambulancias y 330 policías, así como miembros de Protección Civil y del Ejército.

No es la primera vez que esta ciudad, en el estado de Renania-Palatinado, es escenario de una evacuación para la desactivación de una bomba, ya que Coblenza sufrió muchos bombardeos durante la II Guerra Mundial al ser centro militar y nudo de comunicaciones. La mayor antes de la de ayer tuvo lugar en Lunes de Pentecostés de 1999, cuando unas 15.000 personas tuvieron que abandonar sus casas.

Una práctica habitual

Mientras, en Karlsruhe, también en el oeste del país, artificieros desactivaron también ayer con éxito y en tan solo un cuarto de hora una bomba de aviación estadounidense de la II Guerra Mundial. La operación para neutralizar el artefacto, de 500 kilos, obligó a cerrar un puente y una carretera nacional, lo que no causó alteraciones significativas, señaló una portavoz del consistorio.

También en Nuremberg, en el sur de Alemania, artificieros neutralizaron en 15 minutos otra bomba de aviación estadounidense de 70 kilos, que obligó a evacuar a 200 vecinos en un radio de 300 metros y cortar la circulación en varias calles de la ciudad, así como el tráfico ferroviario.

El mes pasado, la desactivación de una bomba de aviación de 250 kilogramos de la II Guerra Mundial obligó a evacuar a unas 20.000 personas en Halle, en el este del país, en un radio de 800 metros.

El mayo pasado, más de 8.000 personas fueron desalojadas de sus casas para que los artificieros pudieran desactivar otras dos bombas de la II Guerra Mundial localizadas en los alrededores de Hannover, en el centro de Alemania.