Los colombianos tomaron las calles y plazas de sus principales ciudades y pueblos para dar un ultimátum a los violentos y exigir la liberación de todos los secuestrados, en una jornada marcada por la exigencia de la paz en un país que vive un conflicto interno desde hace casi 50 años.

Este grito de paz, que se trasladó a otras ciudades de América Latina, EEUU y Europa en forma de marchas espontáneas y actos pacíficos de protesta, se hizo sentir especialmente en la céntrica Plaza de Bolívar de Bogotá, llena de ciudadanos, autoridades y familiares de secuestrados. En medio de una intensa lluvia, colombianos de todas las edades, con camisetas blancas y banderas tricolor del país, reclamaron la libertad de hasta 103 secuestrados y desaparecidos con vítores y pancartas en las que se leían leyendas de rechazo a las FARC.

"Colombia hoy se va a hacer sentir y van a entender ellos que no sólo rechazamos sus actos, no solamente vamos a decir no más FARC sino que vamos a decir libérenlos ya. Este es un ultimátum", afirmó uno de los promotores, el periodista Herbin Hoyos, quien lidera la Caravana por la Libertad.

Esta movilización "es una respuesta a la provocación de las FARC al asesinar a estos cuatro héroes de la patria", aseveró Hoyos al recordar el asesinato de cuatro agentes el pasado 26 de noviembre tras más de diez años cautivos.