El expresidente israelí Moshé Katsav inició ayer una condena de siete años de cárcel por dos casos de violación y otros delitos sexuales, convirtiéndose en la primera personalidad que fue responsable del Estado enviada a prisión.

Katsav, de 66 años, ingresó en el centro penitenciario de Maasiahu, donde permanecerá en un ala destinada a presos pertenecientes al sector religioso y sometido inicialmente a extrema vigilancia ante el temor de que pueda suicidarse.

El pasado 20 de noviembre el Tribunal Supremo israelí corroboró la condena de cárcel dictaminada en marzo por la Corte del Distrito de Tel Aviv por delitos de violación y agresión sexual. El político, que fue jefe del Estado de Israel entre 2000 y 2007, había recurrido ambas sentencias. Al salir de su domicilio en Kiriat Malaji, Katsav manifestó ante medios y curiosos, que el Estado estaba ejecutando a un inocente y que "algún día los israelíes comprenderán que hoy ha sido enterrado un hombre vivo".