Wang Ziqi, una mujer que lideró una red de prostitución en hoteles y salones de belleza de la ciudad de Chongqing, fue ejecutada como parte de la campaña antimafia que se desarrolla en esta localidad del centro de China desde hace dos años, tras los cuales se han producido más de 2.000 detenciones y ejecutado a algunos de sus cerebros. Wang y su hermana forzaron a cientos de mujeres a prostituirse y retenían las tarjetas de identidad de las víctimas o sus ahorros para evitar que pudieran salir de la red, señaló un diario local.