El Gobierno francés confirmó ayer que la entrega a Panamá del exdictador Manuel Antonio Noriega se hará durante este fin de semana. Poco antes, el ministro de Relaciones Exteriores de Panamá, Roberto Henríquez, había asegurado que la extradición de Noriega, que desde 2010 está en Francia cumpliendo una pena por blanqueo de capitales, se produciría el domingo en un vuelo de Iberia que aterrizará en Panamá a las 17.30 hora local.

"Noriega va a llegar a Panamá este fin de semana, será trasladado de inmediato a una cárcel y puedo adelantar que no es una cárcel de lujo", dijo el canciller a un canal de televisión, desmintiendo informaciones divulgadas sobre la posibilidad de que se le dé a Noriega un trato especial.

La prioridad del gobierno panameño "es garantizar la seguridad y la integridad del reo en su traslado desde Francia a Panamá a una cárcel", añadió Henríquez, que recordó el asesinato de Benigno Aquino en la pista del aeropuerto de Manila cuando volvió del exilio en 1983.

Sobre la posibilidad de que se le conceda el arresto domiciliario debido a lo avanzado de su edad, el Henríquez afirmó que a Noriega "se le van a dar todas las garantías y le tocará al sistema judicial decidir si se va a su casa o no".

Henríquez recordó que Noriega tiene 77 años, que ha sufrido un derrame y que debido a ello "se le nota que tiene ligeramente afectada una parte de su cuerpo".

A Noriega le esperan penas en Panamá que suman más de 60 años de cárcel, por delitos que van desde homicidio hasta daños al medio ambiente. Desde 2010 el exdictador cumple en la prisión parisina de La Santé una pena de siete años de prisión por lavado de dinero tras haber estado encarcelado 20 años en los Estados Unidos por narcotráfico, país al que se entregó tras la invasión militar estadounidense de diciembre de 1989, que lo derrocó.

Noriega fue el último general -entre 1983 y 1989- que sojuzgó Panamá durante el periodo dictatorial inaugurado en 1968 por un golpe encabezado por el general Omar Torrijos, fallecido en 1981.