Rusia se prepara para las mayores protestas antigubernamentales en 20 años debido a las denuncias de fraude electoral contra el partido del Kremlin, que muchos ven como el principio del fin del poder omnímodo de Vladímir Putin.

"¿Primavera árabe? Ahora viene el invierno ruso", respondió Serguéi Mitrojin, líder del partido liberal Yábloko, en alusión a si Rusia seguirá la senda revolucionaria marcada por Túnez, Egipto o Libia.

Medio centenar de ciudades rusas acogerán hoy multitudinarias manifestaciones por parte de decenas de miles de rusos descontentos con el resultado de las elecciones parlamentarias del pasado domingo. A esa cadena se ha sumado el Partido Comunista de Rusia, segunda fuerza más votada.

"El movimiento de protesta tiene futuro. No protestan porque tengan hambre, sino porque les privaron de sus derechos fundamentales, uno de los cuales es elegir libremente a sus representantes", aseguraba ayer Ludmila Alexéyeva, veterana activista desde tiempos de la Unión Soviética.

En Rusia no se había visto nada igual desde los tiempos de la Perestroika, cuando las ansias de libertad aplacaban el hambre y la escasez de los alimentos más básicos, y cualquier motivo era bueno para que cientos de miles de personas se echaran a la calle.

Justo en la víspera de multitudinarios actos de protesta contra el fraude electoral oficialista en Rusia las autoridades advierten de que manifestarse es malo para la salud y distrae de los estudios. Los funcionarios, pertenecientes en su mayoría al partido oficialista Rusia Unida (RU) muestran su lado más creativo a la hora de buscar pretextos para disuadir de la participación en protestas a los disconformes.

Resultados definitivos

Las autoridades rusas anunciaron ayer los resultados definitivos de las elecciones legislativas: el RU, encabezado por Putin, conserva la mayoría absoluta en la Duma (cámara de diputados).

RU, cuyas listas electorales estaban encabezadas por el presidente, Dmitri Medvédev, logró 238 diputados, doce más de los necesarios para alcanzar la mayoría (226), informó la Comisión Electoral Central (CEC). El partido del Kremlin perdió 77 escaños con respecto a los pasados comicios legislativos, por lo que no tendrá la mayoría constitucional que se sitúa en 300 de los 450 diputados de la Cámara baja del Parlamento ruso. En total, RU recibió el 49,32% de los sufragios emitidos en las parlamentarias (32.379.135 papeletas), más de doce millones menos que en 2007.

La segunda fuerza política será el Partido Comunista de Rusia con el 19,19% de los votos o 92 escaños, casi el doble que en 2007 (57). Los comunistas decidieron sumarse ayer a la convocatoria de hoy en el centro de Moscú de una multitudinaria protesta contra el supuesto fraude en las elecciones. "Esta es una lucha por nuestros votos", afirmó el líder comunista, Andréi Klichkov.