11 de septiembre de 2012
11.09.2012

Los talibanes amenazan con matar al príncipe Harry, piloto en Afganistán

El nieto de Isabel II permanecerá en el país asiático durante cuatro meses . EEUU entrega a Kabul el control de la prisión de Bagram, que alberga a unos 3.000 prisioneros de guerra

11.09.2012 | 02:00
Un policía afgano inspecciona el escenario de un atentado que ayer causó 16 muertos en Kunduz. / la opinión

Los talibanes afganos anunciaron ayer que van a hacer todo lo posible para secuestrar o asesinar al príncipe Harry, nieto de la reina británica Isabel II, quien llegó la semana pasada a Afganistán para recibir un curso de piloto de helicópteros de combate Apache durante cuatro meses. "Estamos usando todas nuestras fuerzas para deshacernos de él, ya sea asesinándolo o secuestrándolo", declaró el portavoz de los talibanes, Zabihulá Muyahid.

"Hemos informado a nuestros comandantes en Helmand para que hagan todo lo que puedan para eliminarlo", añadió, sin más detalles sobre lo que denominó la operación Harry. El prínicipe, en las filas británicas apodado capitán Gales, realizará su adiestramiento en el campo Bastión, principal base militar de la coalición internacional en la provincia de Helmand, donde servirá en las filas del Grupo de Aviación Conjunto, cuya misión es dar apoyo aéreo con helicópteros a las fuerzas afganas y de la OTAN.

El príncipe obtuvo en febrero el certificado para ejercer de copiloto artillero y fue destinado a una brigada aérea para ganar experiencia. El Gobierno británico ha precisado que Harry ha sido entrenado para operar los visores, sensores y sistemas de armas del aparato. Se trata del segundo servicio en combate del príncipe Harry, que ya permaneció diez semanas en Helmand entre 2007 y 2008, hasta que se vio obligado a abandonar Afganistán después de que la prensa se enterara de su presencia.

En respuesta a la amenaza talibán, el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, aseguró que esas amenazas de muerte no inquietan a la organización. "Obviamente, no es un asunto de preocupación. Hacemos todo lo que podemos para proteger a todas nuestras tropas desplegadas en Afganistán, sea cual sea su origen personal", señaló Rasmussen.

Sobre el terreno, EEUU hizo ayer una importante cesión al entregar el control de la prisión de Bagram, con 3.000 prisioneros, a fuerzas del Gobierno afgano. La prisión está situada a 60 kilómetros de Kabul, y en el recinto de la principal base militar de EEUU en el país.

El traspaso estaba previsto en el memorando de entendimiento firmado hace seis meses. El centro ha servido como la más importante prisión de EEUU en el país, lo que ha originado varias controversias desde la invasión en 2001.

Una de las más intensas tuvo lugar en febrero de este año con la quema de ejemplares del Corán en el interior de la prisión, que desató una ola de violencia con una treintena de muertos. Además, organizaciones de derechos humanos han criticado que EEUU haya recluido en esa prisión a "centenares de personas, entre ellas menores, sin acceso a abogados ni a tribunales".

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