El tribunal militar de Rabat que tramita el caso de 24 saharauis implicados en los disturbios por el desalojo en 2010 del campamento de protesta de Gdeim Izik, a las afueras de El Aaiún, dictó ayer cadena perpetua para ocho activistas saharauis. Además, condenó a 30 años de prisión a otros cuatro, a 25 años a otros ocho y a 20 años a otros dos.