La alcaldesa de París, Anne Hidalgo, anunció ayer la creación en el norte de la capital de un campo de refugiados y advirtió de que la ciudad "no evitará su responsabilidad mientras el Mediterráneo se convierte en un cementerio". La ONU estimó ayer en 880 los refugiados que pueden haber muerto en naufragios la semana pasada en el Mediterráneo.