El grupo terrorista Estado Islámico (EI) tomó ayer el control casi total de la ciudad monumental de Palmira, en el este de la provincia siria de Homs, tras combates contra los efectivos gubernamentales, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

La ONG señaló que el EI tiene al alcance de sus disparos la ciudadela antigua, al oeste de Palmira, y de donde se han retirado los efectivos leales al presidente Bachar al Asad.

Los combates prosiguen en el sur de la urbe y en los alrededores de la zona de Al Dua y del aeropuerto de Palmira, al oeste de la población, mientras aviones de guerra bombardearon las áreas de Al Ameriya y Basatín, en el este.

Entre tanto, civiles de los barrios asediados del este de Alepo, rodeados por el Ejército y controlados por la oposición, abandonaron esa parte de la ciudad siria, golpeada por bombardeos y disparos de artillería, hacia áreas dominadas por las fuerzas de Al Asad.

Rusia aseguró que más de 20.000 civiles huyeron ayer de la parte oriental, con lo que ascienden ya a más de 50.000 los evacuados en las últimas 48 horas. No obstante, los bombardeos y disparos de artillería del Ejército continuaron su castigo a los barrios controlados por los opositores.