El jefe de estrategia de la Casa Blanca, el ultra Steve Bannon, amenazó con irse si perdía toda influencia en el Consejo de Seguridad Nacional (CSN), del que el martes dejó de ser miembro permanente. Por esa razón, se mantiene como invitado a algunas reuniones y, además, uno de sus protegidos, que iba a ser despedido, Ezra Cohen-Watnick, sigue entre el personal del CSN.

La caída de Bannon se incluye en una reestructuración operada por el nuevo consejero de Seguridad Nacional, general McMaster, quien ha reemplazado a numerosos agentes de inteligencia -colocados por su antecesor, el general Flynn- por analistas provenientes de tradicionales think tank conservadores. Al parecer, la línea "demócrata" -representada por el yerno de Trump, Jared Kushner- se impone a la "nacionalista" de Bannon.