17 de junio de 2017
17.06.2017

Fallece a los 87 años el excanciller Helmut Kohl, artífice de la unidad alemana

Decidido europeísta fue el padrino político de Angela Merkel, a la que acusó de traición

17.06.2017 | 01:03
Helmut Kohl, en 1989.

El excanciller alemán Helmut Kohl, que dirigió el gobierno germano entre 1982 y 1998 y fue el artífice de la reunificación de su país en 1990, murió ayer a los 87 años. El democristiano Kohl falleció en su domicilio de Ludwigshafen, en el suroeste del país, donde vivía con su mujer, Maike Richter, alejado de la vida pública desde que en 2008 sufriera una grave caída y quedara postrado en una silla de ruedas.

Sus cuatro victorias electorales consecutivas le convirtieron en el mandatario alemán que más tiempo ha ostentado la jefatura del Gobierno alemán, récord de que la actual canciller, Angela Merkel, se dispone a intentar igualar en las elecciones del próximo septiembre.

Kohl fue el "padrino político" de Merkel, a la que integró en el primer gobierno interalemán y que le sucedería a la cabeza de los democristianos después de que el ya excanciller se viera envuelto en un escándalo de financiación ilegal. Esta acción fue considerada una traición por Kohl. Kohl supo aprovechar con inteligencia y rapidez la coyuntura creada por la caída del Muro, el 9 de noviembre de 1990, para en un rápido proceso que venció las reticencias de la primera ministra británica, Margaret Thatcher, y del presidente francés, François Miterrand, asimilar a los seis lander de la Alemania comunista y reunificar el país el 3 de octubre de 1990. Las relaciones entre Kohl y Felipe González, cuya presidencia del Gobierno español (1982-1996) se desarrolló durante la era del democristiano fueron excelentes. La asimilación de los lander orientales representó una pesada factura para las arcas alemanas, que atravesaron una situación de postración durante casi toda la década de 1990. La llegada a la cancillería de Schroeder y la puesta en marcha de la agenda 2010 introdujo una serie de reformas económicas que, mediante el abaratamiento del coste de la mano de obra, permitieron el relanzamiento de la economía alemana y convirtieron a Berlín, reforzado por la entrada en vigor del euro en la capital política efectiva de la Unión Europea, deteriorando el eje francoalemán hasta llegar a la situación actual de profundo predominio germano.

Junto a la reunificación alemana, el principal activo del balance de Kohl fue el impulso de la unidad europea con iniciativas como el Tratado de Maastricht o la preparación de la puesta en marcha del euro.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine