El presidente de EEUU, Donald Trump, consideró ayer "muy frustrante" que el fiscal especial encargado de investigar la injerencia rusa en las elecciones de 2016, Robert Mueller, sea amigo de James Comey, el exdirector del FBI al que él despidió y que antes encabezaba esa misma pesquisa.

"Es muy, muy amigo de Comey, lo cual es muy frustrante", dijo Trump en una entrevista grabada ayer y que se emitirá en el programa matutino de televisión Fox and Friends.

El mandatario respondía así, en un pequeño extracto adelantado por Fox News, a la pregunta de si Mueller, nombrado en mayo por el Departamento de Justicia para investigar de forma independiente los posibles lazos entre la campaña de Trump y el Kremlin, debería retirarse del cargo debido a su amistad con Comey. Pese a considerar "muy frustrante" esa amistad, Trump no llegó a pedir que Mueller se retirara o fuera retirado del cargo, y dijo simplemente que "habrá que ver" lo que ocurre.

Trump aseguró, de nuevo, que él no se ha implicado en obstrucción de la justicia, una posibilidad que se ha planteado a raíz del testimonio de Comey ante el Senado y que, según informes de prensa, está investigando Mueller. "No ha habido obstrucción, no ha habido complot (con Rusia). Ha habido filtración (de información confidencial) por parte de Comey, pero no ha habido ni complot ni obstrucción, y prácticamente todo el mundo está de acuerdo en eso", subrayó Trump.

Dos grupos independientes demandaron el jueves al presidente de EEUU, Donald Trump, y a su oficina por utilizar aplicaciones encriptadas de mensajería cuyos mensajes se borran después de enviarse, lo que, a su juicio, viola la ley que exige preservar los registros de comunicaciones presidenciales. La demanda se basa en el uso rutinario que, según informes de prensa, hacen Trump y sus empleados en la Oficina del Presidente de aplicaciones cifradas como Signal y Confide, que borran automáticamente los mensajes después de un tiempo.