16 de agosto de 2017
16.08.2017
Ömer Önhon Embajador de Turquía en España

"En Turquía hay muchos periódicos que critican al Gobierno y no pasa nada"

"Queremos que se cumplan las promesas de la UE sobre la crisis de la inmigración" - "Ataturk diría que seguimos el rumbo trazado por él" - "Los periodistas arrestados son simpatizantes de criminales"

16.08.2017 | 01:49
Ömer Önhon en su despacho de Madrid.

Turquía tiene hoy el triste honor de ser el país con más periodistas arrestados del mundo y ahora incluso hay uno, Hamza Yalcin, en una cárcel de Barcelona, en cumplimiento de una orden turca de busca y captura, bajo la acusación de haber insultado en un artículo al presidente Erdogan, pero eso no impide a su embajador en España, Ömer Önhon, defender con ardor que en su país existe total libertad de expresión. Si Kemal Ataturk, el creador en 1923 de un Estado democrático, laico y moderno, levantara la cabeza diría que su nación ha seguido el rumbo que él trazó, asegura sin inmutarse Önhon (París, 1960), licenciado en Ciencias Económicas, experto en asuntos de Oriente Medio y África y hombre del círculo del presidente Tayyip Erdogan, en esta entrevista con Epipress en un momento de gran inquietud en Europa, que denuncia una deriva autocrática del presidente turco, singularmente desde el fallido golpe de Estado de hace poco más de un año. Respecto de la persecución a los periodistas críticos la respuesta del afable diplomático es tajante. "No perseguimos el ejercicio de la profesión sino a los que hacen apología del terrorismo", se defiende en su despacho madrileño precisamente presidido por un retrato de Ataturk y con escudos de sus dos equipos de fútbol favoritos: el Betsikas de Estambul y el Atlético de Madrid.

-Señor embajador: En Europa hay un gran temor a que el sistema parlamentario que rige desde 1923 en Turquía desemboque definitivamente en una autocracia represiva?

-Nuestro sistema parlamentario está muy definido en nuestra Constitución. Somos una democracia laica, social y de derecho. Esos temores están fuera de lugar.

-Pero ahí están. ¿A qué cree que se debe?

-A un déficit de información sobre mi país. A prejuicios y a que hay a quien no le interesa saber lo que ocurre en Turquía en la actualidad.

-A nuestros lectores les interesa conocer qué pasa en su país.

-Hemos sufrido un intento de golpe de Estado, en julio de 2016, impulsado por un movimiento islamista y terrorista, la Organización de Terror Gulenista, que se conoce popularmente como FETÖ. Este movimiento se infiltró en el Estado, en las instituciones turcas y en las Fuerzas Armadas. Fallecieron más de 260 personas, más de 2.000 resultaron heridas y se bombardeó el Parlamento. El Estado tuvo que reaccionar para proteger a la población, hacer las detenciones que consideró necesarias y poner a los detenidos en manos de la justicia. Los que hablan de opresión se equivocan.

-Pero es que ya llevan ustedes a más de 50.000 arrestados y a 150.000 funcionarios purgados como sospechosos de participar en ese fallido golpe de Estado?

-¿Sabe usted cómo se pudo detener a tanta gente?

-No, dígamelo, por favor.

-Algunos fueron arrestados porque están implicados directamente en ese intento de golpe de Estado. Era algo obvio. Otros tenían relación con FETÖ y muchos otros fueron detenidos porque les delató una aplicación de telefonía móvil llamada Bylock, similar al WhatsApp, pero que controla y administra FETÖ. Si no eres simpatizante de este movimiento no puedes participar en sus comunicaciones. En Turquía, formar parte o apoyar a una organización criminal es un delito que se juzga. Por otra parte, 30.000 funcionarios públicos investigados ya están de nuevo en sus puestos de trabajo.

-¿Es entonces FETÖ una organización islamista radical?

-FETÖ forma parte de ese grupo de organizaciones islamistas ra-dicales que quieren imponer su doctrina a la gente y prometen que si luchas a favor de sus ideas vas a alcanzar el cielo donde te esperan un montón de vírgenes.

-Dígame, embajador, cómo se rompió tan violentamente la buena relación que tenían el presidente Erdogan y el imán Fetula Gulen, que será juzgado en rebeldía bajo la acusación de encabezar el golpe de Estado de julio de 2016.

-Una de las cualidades de FETÖ es su habilidad para engañar y enmascarar sus verdaderas intenciones bajo un disfraz que lanza mensajes a favor del diálogo, la educación y la ayuda.

-¿Cómo tardó tanto tiempo el presidente Erdogan en ver esas oscuras intenciones de Fetula Gulen?

-Se dio cuenta en 2013 cuando descubrió los complots que organizaba contra el Estado y empezó a tomar medidas para evitarlos. De todas formas, el fallido golpe de Estado y sus consecuencias no es el único reto al que nos enfrentamos.

-¿A qué otros retos se enfrentan?

-A la conflictiva situación geográfica en la que está mi país. Al sur están Irak y Siria. Tenemos la amenaza del separatismo del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK). Somos vecinos de Armenia, Rusia e Irán, países no muy fáciles, y al norte está Ucrania. Todo esto afecta a Turquía que se ve obligada a adoptar medidas de protección de sus fronteras.

-¿Qué papel va a tener el islamismo en esta nueva etapa tras el éxito del referéndum que concentrará todo el poder en el presidente Erdogan?

-El presidente Erdogan no concentra todo el poder en su persona. En Turquía hay separación de poderes y de hecho, todos los arrestados, serán juzgados por el sistema judicial libre que prevalece en mi país. Sobre el islamismo le tengo que decir que el 99,8% de los turcos son musulmanes pero vivimos en un Estado laico que garantiza la libertad de culto. Seguimos la tradición otomana de tolerancia religiosa pero no vamos a consentir los radicalismos.

-¿Eran realmente "traidores" y "terroristas" como los calificó Erdogan los simpatizantes del "no" en ese referéndum?

-¡Cómo iba a decir eso el presidente cuando vivimos en un Estado democrático! El referéndum planteaba una pregunta a la que había que responder sí o no y él no puede perseguir a los que dicen libremente que no. Son palabras sacadas de contexto por la prensa.

-¡Vaya por Dios! Quizás ese argumento de matar al mensajero explica que Turquía sea el país del mundo con más periodistas arrestados?

-En Turquía hay muchos periódicos que critican al Gobierno y no pasa nada. Ese mensaje de que perseguimos a los periodistas es falso. Los periodistas que están en la cárcel no lo están por ejercer su profesión sino porque algunos formaban parte del PKK o de FETÖ. No son realmente periodistas sino simpatizantes de bandas criminales que a lo mejor firmaban una columna en algún periódico pequeño y después se dedicaban a promover asesinatos, robos o altercados.

-¿Qué presunto delito han cometido los directivos y periodistas del periódico Cumhuriyet (República), decano de la prensa turca, para que el fiscal pida para ellos penas de entre siete y 43 años de cárcel?

-Ahora tenemos una nueva ley antiterrorista que persigue a los que escriben o hacen apología del terrorismo. Eso es lo que vio el fiscal pero fíjese si funciona bien la justicia en Turquía que un tribunal ya ha ordenado la liberación de siete de los once periodistas que estaban en prisión.

-Han encarcelado también a la directora de Amnistía Internacional y a cinco colaboradores suyos. ¿No dañan todas estas detenciones a las aspiraciones de Turquía de entrar en la Unión Europea (UE)?

-En Turquía trabajan decenas de ONG y hubo un aviso de que Amnistía Internacional estaba celebrando una reunión ilegal. Había una denuncia y la policía actuó. Ahora se abrirá un proceso judicial que será legal y todo se aclarará.

-Disculpe embajador. ¿Van a reinstaurar la pena de muerte?

-No está en nuestra agenda, se lo aseguro. Tras el fallido golpe de Estado hubo gente que reclamó la implantación de la pena capital en un momento dominado por las emociones, pero no es algo que esté en la cabeza del presidente Erdogan. En Francia, tras sufrir atentados de radicales, también había gente e incluso líderes políticos que consideraba que estos desalmados se merecían la pena de muerte.

-¿Qué diría de la Turquía de hoy Kemal Ataturk, promotor de un Estado democrático, moderno y laico, si levantara la cabeza?

-Que Turquía ha seguido el rumbo que él trazó.

-¿Qué puede esperar Europa de Turquía?

-Lo que yo le puedo contestar es que espera Turquía de Europa.

-¡Adelante!

-Uno de nuestros objetivos estratégicos desde hace años es ser miembro de pleno derecho de la UE. Bruselas reconoció en 2004 el estatus de país candidato y empezaron las negociaciones pero mientras Croacia, que estaba en la misma situación, ya se encuentra en la UE, nosotros no avanzamos.

-¿Piensa que Turquía se está alejando definitivamente de entrar en la Unión Europea?

-Nosotros no tenemos ningún interés en alejarnos porque esta unión sería beneficiosa para las dos partes pero queremos un trato de igual a igual. Queremos apoyo en la lucha contra el PKK, el Daesh y FETÖ, que miren objetivamente lo que pasó en julio de 2016 y no demonicen las medidas adoptadas tras ese intento de golpe de Estado. Aspiramos también a actualizar el tratado de unión aduanera y que se cumplan las promesas de la UE respecto a la gestión en la crisis de la inmigración. Antes nos invitaban a las cumbres y ahora no.

-A lo mejor es por ciertas declaraciones de su presidente. ¿Se ha arrepentido Erdogan de llamar "fascistas" y "nietos de nazis" a los alemanes y holandeses por haber impedido a sus ministros turcos participar en esos países en actos en favor del "sí" en el reciente referéndum?

-Esos países son aliados nuestros en la OTAN y mantenemos con ellos una relación muy cordial porque son muchos los ciudadanos de origen turco que viven en ellos. No dejaron ir a nuestros ministros por sus problemas internos y eso va en contra de la libertad de expresión. A una ministra que fue la trataron con poca o ninguna diplomacia y lo que dijo Erdogan no es que los alemanes y holandeses fuesen fascistas o nazis sino que esas actitudes recordaban a tiempos pasados en los que dominaban los nazis.

-Usted ha sido embajador en Siria. ¿Le ve futuro a Bassar Al Asad?

-El futuro de Siria lo deben decidir los sirios pero personalmente no veo muy factible que un líder que ha masacrado a su pueblo pueda tener un papel determinante y halagüeño en el futuro.

-¿Hasta qué punto es el independentismo kurdo uno de los grandes factores de desestabilización de Oriente Medio?

-¡Claro que es un factor de desestabilización en la zona! El señor Masud Barzani, presidente de la región del Kurdistán iraquí, ha anunciado un referéndum sobre la independencia para septiembre. Es algo que no nos parece acertado porque la autonomía kurda está dentro de Irak y es contraria a la Constitución iraquí. Tienen que dialogar y entenderse con el Gobierno central de Irak.

-¿Ve alguna similitud entre la reivindicación kurda y lo que ocurre en Cataluña?

-No seré yo el que se refiera a si hay similitudes o no.

-¿Cuál es la receta turca para acabar con el yihadismo del Daesh y Al Qaeda?

-No hay receta mágica pero hay que evitar que la marginalidad cree un caldo de cultivo para que los jóvenes, incluso de Europa, se enrolen en estos movimientos radicales que atacan no solo en las zonas en conflicto sino también en Francia, Bélgica o Inglaterra. Tenemos que unir fuerzas y cooperar todos los países que estamos en contra de estos fanatismos y nosotros mientras tanto tenemos la obligación de proteger nuestras fronteras sea como sea. Estas bandas no desaparecen. Cuando acabas con una resurge poco después con otro nombre. Hay que ser consciente de la amenaza y tener claro que tenemos que vivir en alerta permanente.

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