Las muertes por terrorismo decrecieron el año pasado en el mundo por segundo año consecutivo, en parte gracias a una reducción del 33% de las víctimas mortales en Siria, Pakistán, Afganistán y Nigeria, según un informe divulgado ayer por el Instituto para la Economía y la Paz (IEP).

En 2016 se registraron 25.673 muertes por atentados terroristas en el mundo, un 21% menos de los 32.685 fallecidos en 2014 -cuando se alcanzó un máximo en las cifras tras cuatro años de incrementos- y un 13% menos respecto a 2015.

El retroceso se produce pese a que 2016 fue el año más mortífero del Estado Islámico (ISIS por sus siglas en inglés), que asesinó a más de 9.000 personas en todo el mundo, un 50% más que en el registro precedente.